España, contra las críticas: la Roja quiere pasar a octavos con victoria contundente ante Eslovaquia para reivindicarse

La selección española se retira a vestuarios tras el empate ante Polonia.
La selección española se retira a vestuarios tras el empate ante Polonia.
EFE

La selección española tiene este miércoles ante Eslovaquia su partido más importante del año: de él depende no sólo su pase a octavos, sino mejorar la imagen y acallar las críticas que acompañan a la Roja desde el inicio de la Eurocopa.

A los asuntos deportivos se ha sumado una sensación de desapego general con la selección, más a nivel emocional y de conexión que de atención, ya que las audiencias son millonarias como acostumbran cuando llegan este tipo de torneos.

Sin embargo, falta comunión entre aficionados y el combinado configurado por Luis Enrique, que no termina de enganchar y enamorar al público que en los últimos 15 años construyó un vínculo férreo con la Roja en la mejor época de su historia.

Tras la actitud el pasado fin de semana a la llegada del hotel de Sevilla, cuando los jugadores fueron criticados por no atender ni saludar de lejos a los aficionados que se congregaban a las puertas, los hombres de Lucho se deshicieron en gestos de cariño con los fans este martes, en la previa del decisivo partido ante Eslovaquia. 

Una manera de deshacer el lío sin haber reconocido el mismo y hallar el perdón de los hinchas, necesarios para llevar al equipo en volandas en el partido en el que se lo juegan todo. 

Ganar, ganar y ganar

Sólo hay una opción: victoria ante Eslovaquia. Más allá de que el empate puede servir a la Selección, si Polonia no gana a Suecia, para clasificarse como uno de los mejores terceros, lograr los primeros tres puntos es necesario también a nivel moral.

La alegría de acceder a octavos siempre consuela cualquier imagen ofrecida, pero tanto el equipo, para reivindicarse, como la afición para volver a creer, necesitan, y no contemplan otra cosa que, un contundente repaso a una Eslovaquia que no será rival fácil.

La única manera de alejar de alguna manera las críticas, omnipresentes en todo lo que rodea a la Roja, pasa por los tres puntos. 

Ensayos con cambios

En el entrenamiento del lunes, Luis Enrique jugó al despiste -o no- a la hora de configurar el equipo titular en la sesión de trabajo.

Para empezar, metió a Azpilicueta en el lateral derecho en lugar de Marcos Llorente, cuya utilización en a defensa no ha gustado a casi nadie; y a Gayá por la izquierda, lo que dejaría en el banco a Jordi Alba de manera sorprendente. 

¿Pasará la selección española a octavos de la Eurocopa?

En el centro del campo, el seleccionador dio entrada a Busquets, ya totalmente recuperado del covid, acompañado por Pedri -un fijo para él- y Rodri.

Arriba, mantendría, siempre según los entrenamientos vistos esta semana, a Gerard Moreno y a Morata, pero daría entrada a Pablo Sarabia en detrimento de Dani Olmo.

Luis Enrique ha demostrado personalidad suficiente como para seguir delante con sus ideas sin atender en absoluto al ruido mediático, por lo que la alineación que presentará este miércoles -a las 18:00 horas- en La Cartuja mantendrá seguro esa esencia demostrada. La clave es que valga para recuperar la ilusión. 

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