La temporada de Real Madrid y FC Barcelona: ¿Fracaso o solo decepción?

Un momento del último Madrid - Barça, dos de los clubes que apoyan la nueva Superliga.
Messi ante Nacho y Modric en el pasado Real Madrid - Barça.
EFE

No ganar la Liga ha supuesto un duro palo para Real Madrid y Barcelona, dos equipos para los que no lograr el campeonato doméstico siempre es, cuando menos, un duro palo. Tanto para blancos como para blaugranas supone la confirmación de que la temporada ha sido más bien decepcionante, cercana al fracaso

Ha sido un año muy duro para los dos transatlánticos del fútbol español, por diferentes circunstancias, y llega el momento del análisis sosegado para que las cosas cambien en la próxima campaña. Joan Laporta ya ha anunciado una revolución, mientras que Florentino Pérez insinuó otra el día que anunció la creación de la fallida Superliga. 

Real Madrid

Año en blanco para los madridistas, sin ningún título. La irregular temporada del Real Madrid no ha podido ser arreglada en un final de temporada que ha rozado lo heroico por las numerosas bajas del equipo y el esfuerzo titánico de muchos jugadores, al borde de la extenuación por un sobresfuerzo necesario.

La remontada liguera no pudo ser culminada y en Europa, las semifinales dejan un buen sabor de boca, pero insuficiente en un club acostumbrado a ganarlo todo.

El mal inicio ha pesado demasiado. Sin fichajes, el club no solo tuvo que apañárselas sin caras nuevas -solamente la vuelta de Odegaard, que además salió en invierno-, sino que además decidió vender o ceder a varios jugadores más que interesantes como Reguilón o Achraf. Qué bien hubieran venido ambos ante la plaga de lesiones en la defensa.

Los de Zidane pronto vieron como el Atlético se distanciaba en la Liga y los malos resultados en la Champions, donde el equipo coqueteó con la eliminación, hicieron incluso que los rumores sobre la marcha del entrenador galo fueran constantes.

Salvada la clasificación europea, llegaron en enero dos reveses de gran importancia. Para empezar, la eliminación en las semifinales de la Supercopa ante la Real Sociedad. Después, mucho más grave, la debacle ante el Alcoyano que dejó a los blancos fuera de la Copa del Rey a las primeras de cambio. Un Segunda B le sacó los colores a los madridistas.

Cuando peor pintaban las cosas, el Real Madrid sacó su espíritu competitivo, el de campeón. Comenzó la remontada liguera y se superó en la Champions a Atalanta y Liverpool. Los blancos se plantaban en abril con opciones de hacer Doblete.

El Chelsea no dio la más mínima opción en las semifinales continentales, mientras que en la Liga una jugada lo pudo cambiar todo. Militao tocó el balón con el brazo en el área ante el Sevilla y el VAR avisó al colegiado, que señaló penalti invalidando una pena máxima a favor de los blancos que se había producido en la jugada siguiente. Sin duda, la acción más importante de la Liga. El Real Madrid, que se hubiera puesto líder, estalló contra los arbitrajes y contra el VAR, con Zidane al frente.

Ya no dependían de sí mismos los madridistas, y todo apuntaba a una temporada sin título alguno, lo que se confirmó este sábado en la última jornada liguera. ¿Fracaso o simple decepción? Al Real Madrid no se le puede echar en cara que no lo haya intentado todo, pero su reacción ha sido un poco tarde e insuficiente. Ahora todo apunta a fin de ciclo con la duda de qué pasará con el futuro de Zidane. Quizás sea el comienza de una nueva era.

FC Barcelona

Cómo arrancó la pretemporada no auguraba cosas buenas. El burofax de Leo Messi hizo temblar los cimientos en Can Barça, un club que ha sido durante toda la temporada noticia las mismas veces fuera del campo como dentro de él. Tras el amago de salida del argentino llegó la moción de censura contra Josep Maria Bartomeu, la dimisión del presidente, la convocatoria y celebración de elecciones con la vuelta de Joan Laporta y, entre medias, un sinfín de dudas en lo deportivo.

En verano, la única 'vaca sagrada' que salió fue Luis Suárez. Y el uruguayo demostró que él no era el problema con una gran temporada en el Atlético que ha sido vital en el título rojiblanco. Cuánto ha echado de menos el Barça un nueve de la entidad del charrúa.

El arranque del Barça demostró que un ciclo se había agotado ya hace demasiado tiempo, pero había brotes verdes ilusionantes con la irrupción de dos jóvenes: Pedri sorprendió con su adaptación y Ansu Fati explotó definitivamente hasta que llegó su traumática lesión.

Eso sí, en el campo, el rendimiento no era el esperado en la Liga, lejos del líder Atlético, y en la Champions el Barça fue aplastado por el PSG de Mbappé en otro ridículo europeo. Sin embargo, cuando peor pintaban las cosas, la mejor versión de Messi apareció para guiar al Barça a una remontada impresionante en la Liga y a un título: la Copa del Rey.

Cuando el doblete estaba en la mano de los azulgranas, que dependían de sí mismos, llegó la inesperada derrota ante el Granada, primero, y el empate ante el Levante, después. Adiós a la Liga tras otra derrota ante el Celta y el título copero como único y triste consuelo. Si la temporada no ha sido un fracaso el único motivo es que las expectativas eran muy bajas.

El futuro es una incógnita también para el Barcelona. Koeman cogió a un equipo moribundo y lo ha levantado a medias, pero a su vez ha dejado algunas dudas, y la confianza de Laporta en el neerlandés ha decaído. El presidente azulgrana está pensando qué hacer con el banquillo y ya ha anunciado una revolución con más de media plantilla a la venta

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