Expertos de Estados Unidos temen que la Super Bowl se convierta en una "explosión de coronavirus"

Un aficionado con mascarilla a las puertas del Ray James Stadium para la Super Bowl LV
Un aficionado con mascarilla a las puertas del Ray James Stadium para la Super Bowl LV
EFE

Ni la mayor pandemia que ha vivido el mundo, ni los más de 450.000 muertos que hay contabilizados, ni los 27 millones de casos confirmados que han pasado o sufren aún hoy la Covid-19 evitarán que la NFL celebre la mayor fiesta del deporte estadounidense: la Super Bowl.

La 55ª edición de la final del campeonato nacional de fútbol americano vivirá una fiesta muy distinta a la de años anteriores, tanto dentro del Raymond James Stadium de Tampa que va a albergar el partido como fuera. No habrá multitudes en las gradas (se limitará el aforo), ni en las calles, pero sí se cumplirán otras tradiciones como las reuniones de amigos en casa para hincharse a alitas de pollo y cerveza como si se fuera a acabar el mundo. Y esto, según se temen los expertos, es un problema.

En Estados Unidos vivieron el pico de contagios unas semanas después de Acción de Gracias. Los reencuentros familiares se convirtieron en la mecha del momento más crítico del avance del virus en todo el país, y ahora se temen que vaya a ocurrir lo mismo dentro de unas semanas. Se estima que un cuarto de la población total de Estados Unidos va a asistir a un fiesta de la Super Bowl.

El Washington Post habla de auténtico pánico a una "explosión de coronavirus" y citan a expertos sanitarios de todo el país que piden prudencia y, sobre todo, que se limiten al máximo esas reuniones y fiestas en casa.

"No puedo decirlo de manera más seria: quiero que todos los que celebren el partido este domingo regresen el próximo año, y eso significa no permitir que mueran 2.000 ciudadanos de Kansas más”, apuntaba el alcalde de Kansas City, Quinton Lucas. "Soy hincha de los Chiefs de toda la vida, pero lo soy más de que las familias se queden y mantengan con vida", explicó el edil, demócrata. Su rival política, la republicana Jane Castor, envió el mismo mensaje y participó de la misma idea: precaución y cautela.

La directora del Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), Rochelle Walensky, ha invitado a los estadounidenses a "ver el Super Bowl de manera segura", bien sea haciendo reuniones virtuales, bien quedándose sólo con familiares cercanos en casa.

Esta es la idea que transmiten también desde la propia NFL. Roger Goodell, comisionado de la liga, ha pedido a los fans que vean el partido en grupos reducidos en sus casas. "Deben ser inteligentes. Deben reunirse en grupos pequeños. Hemos trabajado con el CDC sobre los consejos que nos dieron el sábado pasado sobre quedarse en casa y hacerlo con la familia y los miembros del hogar. Y creemos que esa es la forma en que debería suceder. Todos vamos a disfrutar del Super Bowl un poco diferente este año", señaló.

Las celebraciones deportivas han sido señaladas por un sector de la población como culpables de picos de la pandemia a lo largo de 2020. Especialmente se refieren a una en concreto: la del campeonato de la NBA de Los Angeles Lakers. Cientos de personas se agolparon en los alrededores del Staples Center, en pleno ascenso de casos en el país, y temen que pueda suceder lo mismo este domingo, bien en Kansas, donde son los Chiefs de Patrick Mahomes, bien en la propia ciudad de Tampa, donde los Bucaneers del mítico Tom Brady buscarán la campanada.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento