La emoción del padre de Cristina Gutiérrez tras su histórica victoria en el Dakar

Cristina Gutierrez y Jutta Kleinschmid, tras la victoria de la española en el Dakar 2021
Cristina Gutierrez y Jutta Kleinschmidt
Julien Delfosse / DPPI / Red Bull Content Pool

Cristina Gutiérrez ha escrito su nombre en el registro histórico del rally Dakar gracias a su memorable victoria en la primera etapa de la edición de 2021. Sólo dos mujeres en la historia han logrado acabar al frente de una etapa del raid más duro del mundo: ella y la mítica Jutta Kleinschmidt.

La alemana, que ganó el Dakar en 2001 y cuya última victoria de etapa fue en 2005, fue una de las primeras en felicitar a la española en el vivac de Bisha, donde recibió cientos de mensajes y llamadas. No era para menos: hace apenas tres semanas no tenía proyecto para el Dakar, hasta que Red Bull le ofreció un asiento en su equipo de la categoría de prototipos ligeros. La mediación le llegó del mismísimo Sebastien Loeb, que su compañero en el equipo TeamX44 del nuevo campeonato Extreme E. El jefe de ambos será un tal Lewis Hamilton.

Una de las llamadas la recibió ante los micrófonos de TVE y llegaba desde España, desde su casa en Burgos. Eran sus padres, precursores de su pasión por el motor. Especialmente su progenitor, que como ella siempre ha contado ha trasladado a su hija la pasión por la velocidad, primero en motos y luego en coches, pero siempre en el campo. Tal era la emoción del mismo que ni siquiera pudo dedicarle unas palabras.

"Tu padre no puede ni articular palabra de lo emocionado que está", admitía la madre de Cristina por teléfono, en manos libres. "Estoy muy feliz de haber conseguido hacer esto en la primera etapa. Ha sido una etapa muy dura para los coches y para nosotros también. La navegación con François (Cazalet, su copiloto, con el que se estrena) fue genial. Lo ha hecho perfecto", elogió la piloto. No le falta razón: fue una etapa con mucha dureza para los navegantes, máxime este año con la dificultad añadida de que entregan los 'roadbooks' con sólo 10 minutos de margen antes de la salida.

Gutiérrez tiene por delante un Dakar complicado, empezando por la segunda etapa en la que abrió pista. Desde el primer momento cedió tiempo, ante la dificultad de no contar con referencias entre los suyos, pero en cualquier caso ya ha recibido los elogios de todo el mundo, incluida su maestra y referente.

"Es un orgullo tenerla aquí cada día y que venga tan feliz a decirme que está muy orgullosa de mí. Fue mi primera profesora, realmente", destacaba sobre el abrazo que se dio con Kleinschmidt.

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