El Atlético no pierde fuelle pese a la resistencia del Valladolid y sigue invicto

Correa y Roque Mesa, durante el Atlético-Valladolid
Correa y Roque Mesa, durante el Atlético-Valladolid
EFE

El Atlético de Madrid seguirá siendo, al menos una jornada más, el único equipo de Primera División que puede presumir de no haber perdido. La victoria sobre el Real Valladolid por 2-0 mantienen la condición de invicto para los colchoneros, pese al buen encuentro del equipo de Sergio González, que llegó a poner contra las cuerdas a los de Simeone.

Los primeros minutos de partido no fueron ni mucho menos trepidantes. De hecho, casi lo más destacado fue que al árbitro González Fuertes se le quedó sin batería la radio con el VAR y tuvo que pedir que le sustituyeran el aparato, con lo que el partido estuvo parado unos instantes.

El Valladolid no se rindió por los balones luchados, ni mucho menos, y de hecho fue quien llevó la tónica principal de un equipo con el que se topó una y otra vez el Atlético en esta primera mitad, especialmente por la banda derecha.

La insistencia del Atlético obtuvo premio a los 10 minutos de la segunda mitad. Una larga jugada culminó en un balón largo a Luis Suárez, al que le faltó una buena arrancada para llegar a un balón al que, afortunadamente para los rojiblancos, llegó Lemar por su banda para cazar el disparo y fusilar a un Masip que estaba ya en el suelo. Es su primer gol desde abril de 2019.

Con el marcador en contra, los de Sergio González se hundieron y lo aprovechó el Atlético para ganar metros. A 20 minutos del final, Marcos Llorente sacó su motor de Fórmula 1 para coger el balón en el centro del campo y por pura potencia se plantó en el área pucelana para rematar el 2-0, cuarto tanto esta temporada de un centrocampista que hasta hace no tanto se le calificaba de defensivo. Fue el gol 3.000 del Atlético en LaLiga.

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