Messi acabó desesperado con Ribelles, lateral del Nàstic: "¡Dejá de darme patadas, boludo!"

Messi, durante el amistoso contra el Nàstic de Tarragona
Messi, durante el amistoso contra el Nàstic de Tarragona
EFE

Leo Messi copó todos los focos del amistoso entre el Barcelona y el Nàstic de Tarragona, como no podía ser de otra manera tras el convulso verano en el que ha estado muy cerca de dejar el club culé. Más allá de lo mediático, en lo futbolístico también fue el gran objetivo de los rivales, empezando por el hombre que colocó el técnico Toni Seligrat para cubrirle.

A Javier Ribelles le tocó bailar con Messi durante todo el partido. La orden que había recibido era clara: presión intensa y sin miramientos. Tanto, que el propio jugador argentino acabó por perder la paciencia, según contó el lateral del Nàstic en 'El Chiringuito'.

"Tenía claro que Messi no podía girarse, porque si lo hace y te encara es complicadísimo. En una de esas que va a recibir de espaldas le encimo con todo, con los pies, las manos, con el pecho.... Dejó el balón, se giró y me dijo: '¿Qué haces, boludo? ¡Dejá de darme patadas, que estás todo el rato igual' Y yo me quedé sorprendido y le respondí: 'Es que si eres el mejor te tengo que dar patadas, no te puedo dejar girarte porque me vas a ganar", explicó.

Para Ribelles fue toda una sorpresa, y un orgullo, 'comerse el marrón' de cubrir a Messi. "Cuando dio la charla el míster vi en la pizarra a Messi y dije 'no puede ser'. Y ya luego me volví a centrar y dije 'joder, esto es un sueño", explicó.

Al final no se atrevió a pedirle la camiseta al argentino, a sabiendas de que iba a estar muy enfadado con él, por lo que se decantó por otro astro culé, aunque de menor entidad. "Al final me la dio Griezmann, estuvo muy amable conmigo. La tengo aquí conmigo para siempre", relata el futbolista de Paterna.

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