Vicente del Bosque: "Están puestos los cimientos para volver a ser campeones del mundo"

Vicente del Bosque levanta el trofeo de campeón del mundo en Sudáfrica 2010
Vicente del Bosque levanta el trofeo de campeón del mundo en Sudáfrica 2010
EFE
Vicente del Bosque recuerda con Iñaki Cano cómo fue conquistar el Mundial de 2010, y desvela algunos secretos que aún a día de hoy no se conocían de aquella histórica selección española.

Vicente del Bosque fue el padre de la estrella que cuelga en el pecho de la selección española de fútbol desde 2010. Fue clave, no sólo por saber coger a un equipo ya ganador, sino por pulirlo para hacerlo aún mejor.

Diez años después de aquella noche inolvidable en Johanesburgo, donde confiesa que pasó más frío que en algunos inviernos de su Salamanca natal, rememora aquella gesta y cuenta algún secreto, aún hoy desconocido, de cómo España se proclamó campeona del mundo.

¿Ha paseado por su lugar de vacaciones y le han recordado que se cumplen 10 años de la gesta del Mundial?

Inevitablemente. Incluso sin salir de casa. Creo además que es bueno que nos feliciten pero porque está bien recordar esos momentos para que la gente no se olvide de aquello. Estoy atendiendo a muchos compañeros suyos y en especial de América Latina. Creo que para mi es una obligación atenderos y agradeceros este recuerdo que para mi significa un momento bonito de mi vida y es bueno para que la gente joven sepa que ganamos y que ellos pueden ser en un futuro los ganadores. No me agobia tanta felicitación. Al revés, y además te das cuenta que han pasado diez años y ojalá que los medios de comunicación y los deportistas puedan volver a vivir algo igual.

¿Qué le ha parecido que en el vídeo de la RFEF que homenajea la gesta de las Eurocopas y el Mundial no aparezcan ni usted, ni Luis Aragonés y y sólo un plano de Casillas, que fue el que levantó los tres trofeos como capitán?

No lo he visto y tengo que fiarme de lo que me dice, pero bueno… No es una pregunta para mi. Creo que quien lo ha publicado o editado te podrá responder mejor. Quizás han querido centrarlo en los jugadores que son los protagonistas de verdad. Nosotros guiamos a un grupo pero nada más. Me llevo bien con todo el mundo y me alegro de que en este tiempo LaLiga y la RFEF, con la connivencia del CSD, hayan llegado a un acuerdo para acabar el campeonato, que era tan importante. De lo demás no me preocupo y no estoy en esas cosas, de verdad.

¿En estos días se ha acordado de Ángel María Villar?

Muy a menudo me he acordado de él, de Jorge Pérez y de Fernando Hierro. Fueron tres figuras importantes de la Federación en estos años. Las cosas no suceden por casualidad o porque nosotros seamos más listos. Desde la Federación se trabajó bien para tener mejores instalaciones, mejor formación de los entrenadores, impulso al fútbol femenino, fueron ellos los hombres importantes. Eso es como si el Real Madrid, o yo que he estado toda mi vida allí, me olvidase de la figura de Don Santiago Bernabéu. En la Federación ellos hicieron un excelente trabajo y en especial Ángel Villar.

Ha sido usted el que me lo ha nombrado… ¿Le hubiera gustado estar en el césped del Bernabéu recibiendo el homenaje de su club como campeón del mundo?

No, de verdad, las cosas hay que hacerlas desde el convencimiento. No ha sucedido así… También yo he sido un poco despegado y no quiero culpar a nadie y quizás haya sido yo el que se ha despegado en este asunto.

Qué torero ha estado usted… ¿Cuál es el mejor recuerdo que tiene de aquel Mundial?

Además del título, siempre estamos orgullosos de la concentración. La convivencia de más de 50 días en un lugar austero pero que nos tuvo a todos muy unidos. Estuvimos muy cómodos y sin quejas de nadie. Siempre hay concentraciones largas que son incómodas y me acuerdo por ejemplo de La Martona o en otros que siempre hubo quejas pero aquí fue un lugar ideal. Bueno, hay que decirlo, salvo el paréntesis de los tres días después del partido de Suiza. Incluso esos días se fortalecieron vínculos positivos.

"La convivencia de más de 50 días en un lugar austero pero que nos tuvo a todos muy unidos. Estuvimos muy cómodos y sin quejas de nadie"

¿Cómo sacó aquello adelante? Porque la verdad es que venían de ganar una Eurocopa y había ilusión por el Mundial y a las primeras de cambio… ¡Zas!

Veníamos de ganar los diez partidos de la clasificación con claridad y autoridad. Pasamos tres días muy incomodos pero teníamos confianza en nosotros hasta el punto que nos visitó el presidente de Iberdrola, uno de nuestros sponsors, y Sergio Ramos en la comida le dijo que si éramos campeones nos regalara un reloj como el que llevaba él. Yo no entiendo, a mi con que dé la hora es bastante, pero debía de ser bueno y al final, fuimos campeones y nos regaló un reloj a cada uno. Yo estaba alucinando. Acabábamos de perder el primer partido y el clima entre todos era muy positivo y esperanzador con mucha confianza en lo que estábamos haciendo pese a no haber tenido suerte en el primer partido.

Pero hubo palos…

Normal. Pero hicimos otra cosa más. Tuvimos durante todo el Mundial gestos que nos unieron. Por ejemplo después de perder con Suiza, atendimos a los medios de comunicación que no tenían derechos con la única intención de unir a todos y no la de vencer.

¿Hubo momentos peores que el de Suiza?

Hombre, nosotros ganamos el Mundial con un gran equilibrio. No hemos barrido a nadie. Sólo a Honduras les ganamos con dos goles de diferencia y… al resto todos por la mínima. Tuvimos mucha suerte pero creo que también teníamos algunas cosas buenas y esas también nos llevaron al triunfo.

El exseleccionador español repasa las grandes virtudes, y algunos defectos, que tuvo la selección española que dirigió y que ganó el Mundial de 2010 y la Eurocopa de 2012.

En ese Mundial fuimos efectivamente, casi siempre con el gancho…

Por eso tiene mérito. Ganamos sabiendo competir y haciendo las cosas bien. Estábamos muy unidos, con pocas distancias entre líneas, cuando teníamos el balón lo buscábamos para tener esa posesión que nos diera la autoridad ante el rival.

¿Qué hicieron mal?

Quizás la profundidad que no tuvimos fue lo que hicimos menos bien. Pero también sabíamos que los torneos cortos había que tener una máxima concentración y estar ordenados defensivamente y eso sí que lo hicimos bien. Si acaso es la profundidad o tener más veces ese ataque, pero tuvimos a un Villa inmenso, a Puyol por un lado y a Iniesta por otro que nos salvaron en esos días en los que los partidos tan equilibrados se producen tan pocas oportunidades.

Cuando Casillas levantó la Copa del Mundo ¿se acordó de aquellos que le dieron cera?

No, no, qué va. Me acordé de gente que ya no está y que le hubiera gustado vivir el momento. Me acordé de todos los que trabajan en el fútbol base sin pensar en nada más que ayudar al fútbol modesto llevando el agua o los balones. Me acordé de todos los chavales y de todos los anónimos que trabajan por el fútbol sin ningún interés económico. De esos me acordé porque han hecho tanto bien por el fútbol español.

"Me acordé de todos los que trabajan en el fútbol base sin pensar en nada más que ayudar al fútbol modesto llevando el agua o los balones"

¿Queda algún secreto por contar?

Creo que no tengo ningún secreto. Recuerdo, eso sí, el día de la final estuve toda la mañana con Johnny Metgod, ayudante del seleccionador holandés, que había sido compañero mío en el Madrid y estuvimos juntos todo la mañana. Fue un momento que agradecí en un día como ese aunque pueda parecer extraño esa reunión.

¿Qué fue más importante para usted? ¿Ganar el Mundial o el paseo por la Gran Vía viendo a un pueblo tan unido celebrando el campeonato?

Todo fue agradable. En aquella fiesta no sólo estaban los españoles, lo he dicho alguna vez, había emigrantes que se identificaron con nuestro triunfo y con los españoles. El fútbol nos debía una Copa del Mundo y llegó.

¿Repetiremos?

No lo sé. Hay que tener en cuenta que 210 selecciones y sólo una es la que gana. Sí que es cierto que estamos cerca de volver a ganar porque están puestos los cimientos y porque estamos al nivel de los mejores.

Usted, que es un especialista en cantera, ¿cree que volveremos a tener un grupo de profesionales tan impresionantes que nos hicieron ganar dos Eurocopas y un Mundial?

Creo que sí. Repito que tenemos puestos los cimientos aunque es verdad que nosotros tuvimos unos grandes jugadores. Quizás no tuvimos una gran estrella mundial pero teníamos grandes futbolistas a los que convencimos de que si éramos y jugábamos como un equipo podíamos hacer lo que hicimos y que seríamos más y mejor reconocidos.

Y se alcanzó el título sin tener a Leo Messi…

Ni a Messi ni a Cristiano Ronaldo en su mejor época. Bueno, y ahora, porque estos dos van a ser eternos. Es un dato a tener en cuenta. Es un reconocimiento hacia ellos y también hacia nosotros y sin desmerecer a los de nuestro equipo, también con esa pizca de suerte que no tuvimos en otros mundiales.

¿En la prórroga llegó a pensar que se le escapaba la final?

Sí, claro. En el fútbol nadie sabe lo que puede pasar. Fíjese que Robben nos pudo marcar… En el banquillo estábamos preparando la tanda de penaltis por si las moscas momentos antes de que marcara Iniesta… Curiosamente, aunque estábamos en superioridad numérica, nadie nos aseguraba que ganásemos. El fútbol es impredecible. El gen del gol de Iniesta nace de gente que no fueron titulares. Navas, que comenzó la carrera, Torres y Cesc le dio el pase a Andrés. Pero claro que teníamos que adelantarnos a la posibilidad de los penaltis…

"El gen del gol de Iniesta nace de gente que no fueron titulares. Navas, que comenzó la carrera, Torres y Cesc le dio el pase a Andrés"

¿Otra vez Ramos y el ‘Panenka’? Menudos nervios.

Pues seguramente, pero hay que confiar en él porque lleva una racha increíble lanzando y marcando con una gran seguridad.

No es el momento, pero aprovechando el penalti de Ramos, no sé si tiene alguna opinión y quiere decírmela sobre el VAR que dice que sólo ayuda al Madrid…

No, no. Nada. Sólo tengo una espina por lo entrenadores que no terminan sus trabajos. Tengo dolorcillo porque no me gustaría que hubieran echado a tantos entrenadores, me produce un sin sabor. Lo demás es opinable según la camiseta que te pongas, el cariño que tengas a un club o a otro, pero forma parte del fútbol. Por eso te digo que depende de la camiseta que te pongas.

Confiéseme: ¿sintió envidia de no ser jugador durante el Mundial?

Sí. Me hubiera gustado hacerlo mucho más como jugador claro. Pero bueno, eso forma parte del pasado y me conformo con haber guiado a un grupo fácil de llevar porque todos sabíamos a que queríamos jugar y todos lo reconocían. Teníamos todos las ideas claras y las llevamos a efecto, no sé si con cabezonería, pero las llevamos creyendo en ellas. El entrenador y los jugadores también creían en lo que les decíamos.

¿Qué se dijeron usted y Toni Grande cuando acabó la final?

Nada. Nos dimos un abrazo porque en ese momento estábamos emocionados y era más un momento de gestos que de palabras. Nosotros llevábamos tanto tiempo juntos que… Desde el fútbol base hemos trabajado los dos. Yo nunca quise ser entrenador, no era el camino.

"Yo nunca quise ser entrenador, no era el camino"

Pues para no querer… Todo lo que ha ganado usted.

Sí, es verdad, y en poco espacio de tiempo porque fueron tres temporadas en el Real Madrid, un año en Turquía y los ocho de la Selección, más los del Castilla que los considero de formación.

¿Se imaginaba que era tan bueno?

No, no. Decía Vujadin Boskov que los entrenadores valemos lo que valen sus jugadores y es la verdad. Estamos en manos de los jugadores: si ellos son buenos, nosotros también lo somos porque si no es muy difícil que alguien triunfe si no tiene materia prima.

Cuando usted se hizo cargo de la Selección pesaba la sombra de Luis Aragonés y cuando ganó el Mundial muchos le dieron el mérito a él, que fue quien inicio todo. ¿Qué piensa usted de eso?

Nada de nada. Luis Aragonés fue quien comenzó y una de las primeras cosas que hicimos nosotros fue decirles a los jugadores que hablarán siempre bien de Luis y de nosotros, mejor que no hablasen. Nosotros no intentamos borrar ninguna huella de ese pasado glorioso. Es verdad que tuvimos que ir dando pasos, fuimos cambiando cosas para el Mundial, un 30% de la Eurocopa y para la siguiente habíamos cambiado un 50%. Fuimos renovando de una manera natural, como sucede en todos los sitios.

¿Debería haberse marchado después de la Eurocopa del 2012?

No. Hicimos lo que creíamos que teníamos que hacer. Si hubiéramos sido egoístas nos hubiéramos marchado con el Mundial. Teníamos confianza en nosotros aunque yo sabía que un cuarto título consecutivo sería muy complicado.

Durante la pandemia y el confinamiento ¿ha vuelto a ver los partidos del Mundial?

Sí. La Copa del Mundo y la Eurocopa. Todos los partidos.

¿Se lo ha pasado bien o se ha dicho cosas?

Pues he sufrido a veces cuando no llegaba algún balón o no lo hacíamos bien. Pero también he visto que hicimos bastantes cosas bien y que, aunque tuvimos suerte, también hicimos las cosas correctamente.

Tendrá alguna vuvuzela, ¿no?

Sí, pero nunca he sido capaz de que sonara. No sé si por pulmones o por habilidad, no tenía la técnica y no era capaz.

¿Le martillea el recuerdo de aquel sonido o tiene otros recuerdos?

Tengo muchos, como el frío de las noches de Johannesburgo. Eran peores que en Salamanca en invierno. Pero una de esas noches rasas, el día de San Juan, celebramos la fiesta saltando las hogueras. Quemamos lo malo y deseamos saltando el fuego lo mejor para todos. Fue una magnífica noche de esas que no olvidaremos porque allí saltamos todos pensando en que nos fuera bien, o con esa intención lo hicimos para espantar lo malo y ser positivos. Parece que sí salió bien aquello de las hogueras.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento