El 'síndrome Alonso' de Vettel en Ferrari: cómo ha fracasado el tercer piloto con más victorias en la Scuderia

Sebastian Vettel, piloto de Ferrari
Sebastian Vettel, tras una carrera con Ferrari
EFE

Una vez confirmado que Sebastian Vettel no seguirá en Ferrari más allá de 2020, y antes de conocer quién será su sustituto, toca hacer balance de su paso por la Scuderia.

El fichaje del alemán por el equipo más prestigioso y de mayor solera de la Fórmula 1 se produjo bajo una premisa: convertirse en el heredero de Michael Schumacher que Fernando Alonso no fue. Cinco años después, el tetracampeón se va de Maranello con los mismos campeonatos con los que llegó y sin borrar la alargada sombra del asturiano.

¿Se puede calificar de fracaso el lustro de Vettel en la Scuderia? A falta de saber lo que sume en la temporada 2020 (si se reanuda), 'Seb' ha logrado 14 victorias, otras tantas poles, 11 vueltas rápidas, 54 podios y dos subcampeonatos. Sólo por la primera estadística ya se le puede considerar el tercer piloto más exitoso de la historia de Ferrari, sólo por detrás de Schumacher (72 victorias) y Niki Lauda (15 victorias). No obstante, se quedó sin el premio gordo: ganar un Mundial.

Que un campeón del mundo con prestigio se vaya de Ferrari con las manos vacías no es algo nuevo. Le ocurrió a Alain Prost en 1992 con tres títulos ganados previamente con McLaren, y más recientemente a Fernando Alonso, con su bicampeonato con Renault. Vettel se une así a un club en el que nadie querría formar parte... pero que le quiten lo bailado.

Dos campeones que se fueron con las manos vacías de Maranello

Las similitudes entre el paso de Alonso por Ferrari y el de Vettel son indiscutibles: ambos son multicampeones llamados a heredar el cetro de Schumacher que tuvieron que abandonar el equipo con amargor tras fracasar en el reto. Irónicamente, fue el reinado de Vettel y Red Bull el que privó a Alonso de aumentar sus entorchados, al igual que el de Hamilton y Mercedes ha evitado lo propio con el piloto alemán.

Pero, a diferencia de Alonso, Vettel no ha llegado a calar entre los tifosi. Las críticas hacia el alemán tardaron muy poco en arreciar, y pese a sus intentos de ganarse el corazón de los fans de Ferrari (sus "grazie ragazzi" y "forza Ferrari" después de cada victoria o pole ya son un clásico moderno), no fue considerado 'uno di noi' por la siempre crítica afición de la Scuderia.

En cambio, Charles Leclerc ha tardado muy poco en ser el ídolo de la afición. Su carácter afable, cercano (Vettel no tiene redes sociales, algo que en pleno 2020 es casi imposible de entender en términos de relación con los fans) y un talento sin igual que le convirtió en el líder del equipo en su primer año, victoria en Monza incluida, han ido arrinconando al alemán de los posters de los fans. Alonso, en cambio, nunca fue superado por sus compañeros de rojo y se le vio como el líder del equipo sin margen a la duda. 

Vettel fichó por Ferrari para hacer olvidar a Alonso, y provocó todo lo contrario: añoranza hacia el asturiano, pese a la tierra quemada con napalm que dejó atrás en su salida en 2014. "Otros vendrán que bueno te harán", dice el refranero.

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