Ocho falsos mitos sobre nutrición y entrenamiento

Basta con un poco de fuerza de voluntad para tener una rutina de entrenamiento en casa.
Una mujer entrenando en casa.
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No hay trucos para llevar una vida sana pero sí muchos falsos mitos sobre qué debemos comer, cuántas veces al día, los productos lights... O las veces que debemos hacer deporte y cómo. Pilar Forte, nutricionista y Moisés Picón Martínez, entrenador personal en Sanus Vitae nos aclaran algunos en estas líneas.

Ocho mitos sobre nutrición

1. Comer pan engorda. Lo que realmente engorda es el consumo total de kilocalorías a lo largo del día, no los alimentos concretos

2. Los alimentos ricos en grasa son peores. La grasa es fundamental para el organismo y existen diferentes tipos de grasa en los alimentos, las grasas transaturadas procedentes de alimentos ultraprocesados son las que hay que evitar

3. Hay que comer 5 veces al día. No hay un orden ni cantidad de comidas preestablecidas, hay que comer en función de las sensaciones de hambre-saciedad y de forma individualizada

4. El huevo es perjudicial para la salud cardiovascular. El huevo es un alimento muy nutritivo que contribuye a elevar el colesterol bueno HDL y disminuye el malo LDL

5. La fruta engorda. La fruta por sí sola no engorda, es rica en fibra, agua y nutrientes, por lo que su inclusión en la alimentación es muy beneficiosa

6. El ejercicio en ayunas adelgaza. Se adelgaza cuando existe un déficit calórico a lo largo del día

7. Lo light es más saludable. El término light significa que lleva la mitad de grasa que el producto original, a estos alimentos se les suele añadir azúcar como alternativa para mejorar su sabor

8. El limón en ayunas es bueno para adelgazar. El limón tiene muchos beneficios pero en ningún caso te ayudará para adelgazar de modo automático, lo único que resulta efectivo es una buena alimentación y ejercicio adecuado.

Ocho mitos sobre entrenamiento

1. Sudar es sinónimo de adelgazar más. La tasa de sudoración y la pérdida de calorías no tienen porqué mostrar una relación directa para todas las personas. Existen diferentes estrategias para la pérdida de peso y estas no siempre tienen que ver con elevadas tasas de sudoración.

2. Una única sesión de entrenamiento a la semana no sirve de nada. No es cierto. Por ejemplo, en personas sedentarias, una única sesión de ejercicio físico a la semana puede ser un estímulo suficiente en función del objetivo establecido.

3. Entrenar fuerza sólo sirve para "ponerse tocho". Entrenar fuerza es mucho más que eso. La fuerza, como la resistencia o la elasticidad (por ejemplo), constituye una de las capacidades físicas básicas del ser humano. Además, la fuerza se encuentra estrechamente relacionada con la capacidad funcional por lo que, en algunos grupos poblacionales, como por ejemplo las personas mayores, la fuerza representa uno de los pilares básicos.

4. "No pain, no gain" (sin dolor no hay recompensa). Más no es mejor. Cualquier sesión de entrenamiento debe seguir una estructura lógica basada en el objetivo que venga a cumplir.

5. Las agujetas son sinónimo de trabajo bien hecho. El dolor muscular de inicio tardío (comúnmente conocido como agujetas) no ha demostrado tener una relación directa con el “trabajo bien hecho”. Entrenamientos extenuantes provocarán incrementos en los marcadores de daño muscular, lo que puede resultar contraproducente, llegando a crear interferencias negativas con el resto de las sesiones de nuestra planificación.

6. Para marcar músculos necesito hacer muchas repeticiones. Un alto volumen de entrenamiento no es sinónimo de definición. La correcta manipulación de las diferentes variables de entrenamiento (intensidad, series, repeticiones, frecuencia, etc.) determinará el objetivo a alcanzar.

7. Las mujeres no deben entrenar fuerza con altas cargas. Cualquier grupo poblacional puede verse beneficiado por las ventajas de entrenar con altas cargas. A partir de ahí, su composición corporal, tipos de fibras musculares, factores hormonales… determinarán la magnitud del efecto logrado.

8. El entrenamiento de fuerza es perjudicial para nuestras articulaciones. Al contrario de lo que algunos piensan, el entrenamiento de fuerza puede otorgar grandes ventajas a todas las estructuras de nuestro cuerpo, desde los músculos hasta los ligamentos, articulaciones, tendones, etc. Eso sí, la progresión de la carga será una de las principales variables a controlar para no dañar nuestras articulaciones.

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