Salir a correr en ayunas: dudas, mitos y ¿beneficios?

Salir a correr repercute en muchos beneficios para nuestro cuerpo.
Salir a correr repercute en muchos beneficios para nuestro cuerpo.
Pixabay/Skeeze

Salir a correr en ayunas es una práctica que muchos runners han decidido llevar a cabo en algún momento de su vida. Se basa en realizar actividad aeróbica (en este caso running) sin haber consumido previamente ningún alimento que aporte energía a nuestro cuerpo. Por lo tanto, lo más habitual es ponerla en práctica a primera hora de la mañana, sin haber tomado todavía el desayuno. Pero, ¿es bueno hacer ejercicio sin haber comido nada?, ¿cómo puede afectar esta situación nuestro rendimiento?

La entrenadora personal Adriana Duaso, colegiada 59788 en el Colefa (Colegio Oficial de Licenciados en Educación Física de Aragón y miembro de 4D Rendimiento Físico y Deportivo, considera fundamental definir cuál es nuestro objetivo: pérdida de grasa, optimizar el rendimiento…

“En personas que buscan una pérdida de grasa corporal, siempre que tengan buena experiencia previa en salir a correr, puede resultar óptimo realizar periodos de entrenamiento en ayunas. Eso sí, se debe prestar atención a factores como la duración y la intensidad, ya que el ejercicio físico en estas condiciones no debería sobrepasar los 60 minutos”, explica la preparadora física, que insiste: “Se debe tener mucha experiencia previa y la intensidad tiene que ser baja o moderada, nunca en entrenamientos con intensidades altas”.

Cuando el cuerpo se enfrenta a la práctica de ejercicio físico en una ayunas, no tiene reservas de glucosa, por lo que utiliza la grasa como principal fuente de combustible. Esto se traduce, explica Duaso, en un aumento de la oxidación de la grasa. Incluso, profundiza, esta tasa de oxidación puede prolongarse en reposo durante entre las 9 y las 24 horas posteriores. “Además, mejora biomarcadores de salud metabólica, como la sensibilidad a la insulina, la glucosa y el metabolismo lipídico, todas ellas relacionadas con el sobrepeso”, matiza.

¿Y si quiero optimizar mi rendimiento?

En el supuesto de que el runner busque una optimización en el rendimiento, la especialista señala que “en el ejercicio físico no solo se utiliza un sustrato energético, sino que uno de ellos suele ser predominante”.

“Para mejorar el rendimiento debemos tener en cuenta que este tipo de entrenamiento sería para modalidades que su combustible principal sea las grasas, es decir, carreras de larga distancia. Con el entrenamiento de carrera en ayunas buscamos una mejora del sistema de oxidación de grasas, con el objetivo de adaptar al cuerpo a que entre en juego anticipadamente y con esas grasas como fuente principal. No obstante, solo se debe utilizar para el entrenamiento, ya que se ha demostrado que, durante una sesión de más de 60 minutos, como las carreras de larga distancia, el rendimiento mejora cuando se produce una ingesta previa”, apunta Duaso.

Por lo tanto, salir a correr en ayunas es una práctica que sí puede ayudarnos a conseguir nuestros objetivos. Eso sí, no todo el mundo puede ni debe seguir esta rutina, que puede servir de manera ocasional. Además, el entrenamiento debe estar pautado y controlado en todo momento por una persona especialista en la materia.

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