Laia Sanz: "¿Coronavirus en el Dakar? Normalmente me he puesto mala yo y este año no..."

Laia Sanz, tras acabar el Dakar 2020.
Laia Sanz, tras acabar el Dakar 2020.
KICO MONCADA - KFOTO

Laia Sanz es una de las deportistas que, como ocurre con otros muchos, no puede entrenarse en condiciones. Si para cualquier atleta de élite es complicado el confinamiento, para una piloto como ella, no poder salir a montar en moto es algo insustituible: no hay manera de pilotar dentro de las paredes de casa.

Laia Sanz, piloto de GasGas en el Dakar.

laia sanz

  • Corbera de Llobregat, 1985
Trece veces campeona del mundo de trial y cinco veces campeona del mundo de enduro. Diez Dakares disputados y completados.

Pese a las dificultades, está aprovechando el confinamiento para disfrutar de su casa, que suele pisar muy poco, y para recuperarse de las lesiones que le dejó el último Dakar, décimo que acabó de manera consecutiva. Sin perder de vista la lucha contra el coronavirus, que conoce de cerca por médicos amigos, y para la que está ayudando como puede con una iniciativa solidaria muy peculiar.

Lo primero: ¿cómo está y cómo lo lleva?

Gracias a Dios, bien. Tanto yo como los míos estamos sanos, en casa. Eso ya es noticia porque la situación ya es complicada.

Para usted debe ser más difícil sobrellevarlo, porque no puede montar en moto.

Claro, no podemos entrenar en moto. Podemos entrenar en casa, como se puede. Pero no es lo mismo. Podemos entrenar la parte física, pero acostumbrados a ir en moto de trial, enduro o rally en el monte… Y además también entrenamos muchas veces fuera en bici o esquiando. Se hace raro porque muchos días volvemos a casa sólo para dormir prácticamente.

Hubo deportistas que pidieron que les dejaran entrenarse, con un permiso. ¿A usted le hubiera gustado?

Yo creo que no. Según en qué deportes, quizá sí. Pero en el nuestro hay riesgo. Nunca pasa nada, pero ahora te caes, te rompes la clavícula por ejemplo y te tienes que ir al hospital… Y es sobresaturar más el tema, y un riesgo extra para ti. Veo bien que se haya prohibido todo.

¿Y de las secuelas del Dakar, cómo va? Tuvo un par de sustos…

Aún no estoy bien, no te creas. Parecía que no era nada, pero me hice daño en las manos. No parecía mucho y el penúltimo día me rompí el ligamento de una mano y de la primera caída, aunque me dolía más la cadera, resulta que me he roto dos ligamentos de la otra mano. No estoy muy fina. Dentro de lo malo, así da tiempo a que se recuperen.

Hablando del Dakar, ¿al final cómo trataron a las mujeres?

Se exageró mucho, y no digo que sea un tema menor. Soy consciente de lo que pasa allí, pero nosotros estamos metidos en una burbuja, en la carrera. Somos de fuera, pero allí en el vivac fue todo muy relajado. Había chicas en pantalón corto y todo normal. Sí me sorprendió que no me dejaron entrar en el gimnasio del hotel. Me llevaron a una sala aparte, que era un mini-gym para mujeres. Aparte de eso, no he sufrido nada. Está claro que somos turistas y lo vivimos distinto a las mujeres de allí. Yo en mi caso, estuve cómoda. Una vez estás en el vivac, te olvidas del país en el que estás.

"No me dejaron entrar en el gimnasio del hotel. Me llevaron a una sala aparte, que era un mini-gym para mujeres"

Y en lo deportivo, ¿qué tal la llegada del Dakar a Arabia?

Puede ser un cambio muy positivo, yo creo. Es verdad que se echa en falta el calor de la gente de Sudamérica. Sobre todo Argentina, Bolivia… Bueno, todos los países. Que no haya gente en las especiales se hace raro, pero deportivamente es muy interesante. Es verdad que la segunda semana nos quejamos todos de que era demasiado rápido y peligroso, pero también hay que pensar que era el primer año allí. No sabíamos cómo iba a quedar el terreno al pasar por allí. 

Me contaban que el primer año cuando pasaron por Argentina no pensaban que se degradara tanto el terreno y quizá sí se pasaron de dureza en Sudamérica. Aquí yo creo que temieron que se les fuera un poco de las manos la carrera… El año que viene será diferente, y la organización conoce mejor el terreno. Hay gente nueva ahí, con ganas de escuchar a los pilotos, y eso también es positivo. Yo soy optimista.

Se nota que David Castera, el director de la prueba, se acaba de bajar de un coche, ya que fue copiloto hasta el año pasado.

Y además ha competido también en moto. Hay veces que hay carreras de estas que están muy marcadas para los coches. Quieras o no, Castera ha corrido en moto y eso da una sensibilidad diferente. Desde este Dakar se está hablando de cuestiones para mejorar la seguridad, después de lo ocurrido. El mismo Dakar tiene ganas de trabajar en este sentido.

Decían Calleja y Sainz que igual hubo coronavirus, vistos los síntomas meses después. ¿Tú lo viviste?

No lo sé. Lo leí el otro día y me impactó. Fíjate, normalmente me pongo mala yo en el Dakar y este año no. Siempre pillo algún virus intestinal, que soy bastante sensible, y este año no. A mí me extrañaría que fuese coronavirus lo que pasó, porque casi no había llegado allí. Hay otros tipos de coronavirus, como el MERS. Lo desconozco y desconocía que hubiera tanta gente que se puso mal. Las motos desconectamos bastante. No te enteras mucho de los coches. He oído que mucha gente se puso mala y no lo sabía.

Hábleme de la iniciativa que han emprendido Nani Roma y usted del envío de gafas de motocross a los sanitarios.

El primero en hacerlo fue José Butrón, que tiene un amigo médico y le pidió unas gafas. Lo colgó en las redes sociales, Nani se animó y en otro post me etiquetó a mí, me animé, y ya me puse en contacto con '100%', mi patrocinador de gafas, para que colaboraran, y luego también el equipo ciclista Movistar se ha unido… Dentro de lo poco que podemos hacer estando en casa, son cosas buenas que podemos hacer. Cada uno puede hacer pocas cosas, pero entre todos podemos hacer algo importante.

¿Tiene a alguien cercano luchando en primera línea contra el coronavirus?

Sí, la pareja de mi hermano es enfermera. Está en un centro de atención primaria, que tampoco tienen de nada, y además también trabaja en una residencia… Y está preocupada para no pasarle nada a los abuelos. Es complicado. Lo están pasando mal. También otros médicos con los que tengo trato, como la internista que me llevó cuando me puse tan mala hace unos años… Todo el mundo. Mi alergóloga también. Médicos de otras disciplinas están ayudando en lo que pueden, aunque no tengan material.

Entonces saldrá a aplaudir todas las tardes a las 20:00h.

Bueno, no, porque vivo en un sitio en el que no hay nadie. Sería un poco raro aplaudir yo sola (risas). Si viviera en un sitio grande, en una ciudad como Barcelona, por supuesto que saldría.

En estos días, ¿le ha dado por probar alguna habilidad nueva? ¿Pintar, cocinar algo más elaborado…?

Bueno, de momento me ha ido bien porque he aprovechado para ordenar cosas y montar cosas en el garaje, como un soporte para los neumáticos. Y he aprovechado para pintar unos muebles que tenía ahí algo viejos. Sobre todo los primeros días, se me pasaron volando porque tenía mucho que hacer, pero ahora ya no. Ahora lo tengo todo ordenado, más que nunca. Procuro hacer un poco de rutina. Por la mañana hago un poco de entrenamiento físico, para mantenerte motivado y el cuerpo y la mente activa. Me despierto pronto, desayuno tranquilamente, que me gusta, y luego hago gimnasio hasta mediodía. Luego ya por la tarde me relajo, veo alguna serie o juego a la Play.

¿Alguna serie en concreto?

Vi el documental del equipo Movistar, ‘El día menos pensado’, y me gustó mucho. Y también ‘Vivir sin permiso’, que la tenía pendiente. Tengo alguna más que ver, que me han recomendado muchas. ¿Alguna idea?

Yo le recomiendo la de ‘Aaron Hernández: en la mente del asesino’.

La he visto. Me gustan mucho las de reconstrucciones de casos reales.

¿Qué echa de menos en estos días? ¿Salir, los abrazos, irse de cañas…?

Yo no puedo estar mucho en casa normalmente, así que cuando tengo tiempo libre, procuro venir y pasar tiempo en casa. Ahora, cuando no puedes salir, quieres salir: ir en moto, ver a mis padres, encontrarme con mis amigos, poder tocar… Sobre todo estar fuera en moto o en bici, un poco de actividad. Acostumbrada a ir siempre de culo con el tiempo, ahora se hace raro.

¿Qué es lo primero que va a hacer cuando nos dejen salir?

Supongo que nos dejarán salir de manera progresiva. Al principio será a lo imprescindible. Primero iré a ver a mi gente y hacer actividad al aire libre.

"Primero iré a ver a mi gente y hacer actividad al aire libre"

¿Un mensaje optimista para la sociedad?

Entiendo que cuesta ser optimista, porque todos tenemos muchas incertidumbres, sobre todo de cuánto va a durar esto. Si te dicen que es un mes y medio, te mentalizas, pero hay muchas dudas. Lo vamos a disfrutar más cuando podamos salir, lo vamos a valorar más. Y que dentro de todo lo malo, podremos sacar cosas positivas. Entiendo que es difícil ser positivo, pero hay que serlo.

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