Lo que no se vio del podio de Carlos Sainz en el GP de Brasil: "No tengo ni idea de qué hacer ahora"

Carlos Sainz junto a varios periodistas en el GP de Brasil.
Carlos Sainz junto a varios periodistas en el GP de Brasil.
EFE

El histórico y sufrido primer podio de Carlos Sainz en Fórmula 1 también puso fin a un lustro fuera del cajón para McLaren. Si para el español fue el colofón de un fin de semana histórico, para su equipo también. Y todo empezó con el cumpleaños de Lando Norris.

Las imágenes del dicharachero piloto británico son las primeras que abren la edición de Brasil del 'McLaren Unboxed', una suerte de 'insider' que graban todos los fines de semana de Gran Premio desde la escudería. En poco más de 21 minutos, repasan lo que ocurrió desde los libres, la complicada clasificación que tuvieron los dos pilotos (especialmente Sainz, que no pudo rodar) o el buen ambiente del público carioca.

Pero si este 'Unboxed' es especial, es sobre todo por lo que muestra sobre el domingo. El sufrimiento del equipo, las caras de tensión durante la carrera pero también la de admiración de los ingenieros y los jefes que veían cómo Sainz podía darles el mejor resultado en años. Acabada la carrera, todo apuntaba muy bien: se habían dado cuenta de lo que suponía ese golpe de Lewis Hamilton sobre Alex Albon.

Sin embargo, la alegría dio paso a unas interminables horas de espera. Como un padre que espera a su bebé recién nacido, Sainz no sabía dónde meterse ni cómo parar. Acompañado por Carlos Oñoro, su representante y primo, no podía ocultar su nerviosismo. "Necesito saberlo. Estoy en el momento más incómodo de mi carrera. En serio: no tengo ni idea de qué hacer ahora", confesaba mientras esperaba. 

Al final por fin, se confirmó el podio y pudo celebrarlo y fue el primero en saltar y gritar en el podio, después de agradecer a sus compañeros de equipo por toda su ayuda. Al volver a su box se encontró una sorpresa: la escudería Mercedes le había enviado una botella de champán como felicitación.

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