Brais Méndez
Brais Méndez celebra su primer gol con la selección española. EFE

Si un aficionado a la selección española despierta después de un año, quizá vuelva a caer en coma.  Bien se podría encabezar este texto con la cinematográfica frase "el año que vivimos peligrosamente".

La selección española cerró en el Estadio de Gran Canaria un año 2018 que no olvidarán nunca, no por los éxitos ni mucho menos, sino por la profunda crisis institucional y deportiva que tocó fondo en el Mundial y de la que aún no se han recuperado.

El amistoso contra Alemania en Düsseldorf, que acabó en empate a 1-1, y la colosal victoria ante Argentina en el Wanda Metropolitano con un 6-1 hizo que las apuestas creciesen a favor de España para Rusia 2018. Craso error. Nadie esperaba que el Real Madrid fichase a Julen Lopetegui (para echarle cuatro meses después), que a Fernando Hierro le tocase el 'marrón' de asumir el equipo a dos días del Mundial y que Luis Enrique iba a tener que asumir el reto de resucitar al equipo nacional.

España ha jugado 14 partidos en 2018, con un balance muy positivo de manera individual: siete victorias, cinco empates y dos derrotas. En el balance goleador, también sale beneficiado el combinado nacional: 32 a favor y 18 en contra. El problema es que esos resultados llegaron en momentos críticos: sólo una victoria en Rusia y dos derrotas en la liguilla de la Nations League dejaron a la 'Roja' en la cuneta de la primera fase del Mundial y sin Final Four de la nueva competición de la UEFA.

El cambio generacional al que está obligado España ha tomado velocidad bajo el mando de Luis Enrique. En 2018 han debutado 12 jugadores: Rodri, Marcos Alonso, Parejo, Gayá, Ceballos, Jonny y los cuatro ante Bosnia (Hermoso, Fornals, Brais Méndez y Pau López). De ellos, los siete últimos se han estrenado con la selección del entrenador asturiano.

En lo institucional, Luis Rubiales ha emprendido una reforma profunda tras el paso momentáneo de Larrea, al que ganó en las primeras elecciones a la RFEF sin Ángel María Villar en tres décadas. La afectación sobre todas las categorías de la selección española, con la absoluta masculina a la cabeza, aún no ha acabado.

El 2019 debe ser el año de la confirmación del proyecto de Luis Enrique y también de Rubiales. Si para el ente federativo tienen marcado en rojo el Mundial femenino de Francia 2019 (las de Jorge Vilda fueron las primeras en clasificarse y dejan muy buenas sensaciones), para la absoluta masculina comenzar con buen pie la clasificación para la Euro 2020 es de vital trascendencia. Para ello habrá que esperar a marzo del próximo año.