En la época moderna nació su disciplina artística, con destacados aficionados, como Napoleón, Goethe o María Antonieta. Desde 1924 es olímpico y esta semana se están disputando los Europeos de Turín, con dos jóvenes representantes españoles: Laura Fernández y Juan Legaz, de 16 y 17 años. La madrileña intentará hoy clasificarse para las finales.

 Más fácil que andar

La profesora de patinaje María Carmen Fernández (del Dreams Palacio de Hielo) considera que patinar «es más sencillo que andar». «Es un deporte fácil de aprender en lo básico, aunque se complica cuando se quiere aunar música, baile y expresión corporal», puntualiza. La mejor edad para comenzar a practicarlo son los cuatro años, aunque cualquier edad es buena. Sólo hacen falta, además de las ganas, unos patines (pueden alquilarse o comprarlos desde 50 euros), ropa cómoda (tipo chándal) y unos guantes, aunque los que más calientan son los de lana. Para los que quieran ponerse una malla, se pueden conseguir a partir de 30 euros.

Hay más mujeres que hombres, «pero éstos son más arriesgados».