Libros en la televisión

El programa literario Página 2, de La 2, es un claro ejemplo de cómo hacer buena tele con buenos contenidos.

Hace un tiempo escuché a Sánchez Dragó demonizar la televisión. Él hacía por entonces Negro sobre blanco, un espacio televisivo sobre libros ciertamente infumable. Dragó, con esa sabiduría que le concede el ego, confundía el canal con el contenido.

Por fortuna, Óscar López y su equipo de Página 2 saben lo que es un libro y conocen el poder infinito de divulgación que posee la tele. Y con la sencillez que da un guión muy pensado, creativo, libre y abierto, son capaces de hacer un programa sobre libros que da ganas de leer, de acercarse a la literatura, y no de quemar la biblioteca, como pasaba con el tostón de Dragó.

Página 2 es un gran espacio, entre otras cosas, porque no tiene el complejo de erudito de otros, y es capaz de hablar tanto de la saga de Harry Potter como de la más desconocida y sesuda novela.