El absurdo del absurdo

Asistimos a un escenario dantesco para la pequeña empresa, que presta sus servicios a la administración y no le pagan sus productos o servicios.

Actualmente son más de 200.000 las Pymes a las que Ayuntamientos y otros estamentos públicos, no les abonan sus facturas y se estima que en el plazo de un año subirán hasta las 300.000.

Cuando se hicieron con una contrata y ganaron como cliente a la administración, creyeron que era un ‘chollo’ y ahora se encuentran cazados como ratones en ratonera, puesto que si dejan de prestar su servicio se quedan sin cliente y si continúan, solo alargan su agonía. ¡Que sí! posiblemente cobrarán, ¿pero cuándo? mientras tanto tienen que hacer frente a sus múltiples compromisos, entre los que está el salario de sus empleados.

Abundando en el despropósito, estos ‘pillados’ tiene que liquidar por anticipado el IVA de las facturas que les adeudan y que tardarán en cobrar,  porque la administración en general, está endeudada hasta las cejas.