Solidaridad de verdad

Valencia como gran ciudad que es tiene contrastes. Si no se visita en seis meses, uno la nota muy cambiada. Las calles, los comercios, varían su fisonomía, entre otras razones, porque la crisis cierra y abre tiendas.

Paseas por la calle del Mar y cuentas al menos diez bares y restaurantes. Ha sido en cuestión de meses. Si la hostelería sigue abriendo establecimientos, es porque lasa cosas no van tan mal como se pinta.

Bueno, mejor dicho, irán al menos regular para un amplía mayoría de valencianos pero no nos olvidemos de centenares de familiares que han recurrido a la Casa de la Caridad a por un plato caliente de comida. La entidad ha hecho un llamamiento a donantes para contar con más apoyo y dar respuesta a esa necesidad social, pese a que hay otra Valencia que crece en bares. Y ahí ha estado el Gobierno de Camps dando la mejor respuesta e incrementado hasta en un 70% las ayudas a la Casa de la Caridad. Eso sí es solidaridad.