Dientes largos

La Sexta estrena una nueva temporada de Mujeres ricas. Lo de ricas lo dicen por el dinero, porque en realidad son de un desaborido que asusta.

La cosa es ver cómo un puñado de mujeres de cuenta bancaria abultada viven la vida a tope, o sea, tía, y de paso, se hacen amiguitas entre ellas o se tiran de los pelos cual verduleras de las pobres de toda la vida.

Sí, amigos, cuando la mitad del país se muere de asco intentando llegar a fin de mes, estrenan un programa sobre gente que vive como en Los otros, o sea, en una realidad paralela y mirando con miedo a esos seres de color gris y nómina exigua que se ven a través de los cristales tintados del cochazo de turno.

El único consuelo que nos queda a los mortales de euro escurridizo es ver cómo timan a esas señoras, que pagan dinerales por sandeces inútiles, como bolsos o zapatos, con los que se podría pagar un alquiler y que sirven para apuntalar un ego débil.