Acoso a distancia

«No sabía que se podía violar a tu propia mujer», argumentó. Este miércoles, la Fiscalía pidió en Alicante que un maltratador fuera condenado a seis meses de prisión por enviar mensajes de móvil a su mujer, vulnerando así la orden de alejamiento. «No sabía que mandar SMS quebrantara esa ley», alegó. Desde luego, la ignorancia siempre es cómplice de las aberraciones más absolutas y por suerte nunca sirve de excusa. Pero alguien debería explicar a esta gente que el delito existe con independencia del lugar y de las vías empleadas. Porque el crimen es el mismo: la violencia sobre una persona que por ser mujer cree el hombre que le pertenece.

Violencia física o psicológica, violación del cuerpo o de la mente, acoso y dominación. Si ése es el fondo, preguntémonos por qué cambiando las formas y los motivos que sorprenden
a los verdugos prevalece el mismo miedo y la misma angustia de la víctima.

Es urgente hacer algo. Pásalo.