Las fanfarronadas se pagan

Su convicción les hace primero reír, luego dudar y finalmente creer. Manolo Saiz, director del conjunto ciclista del Liberty-Würth, dice que  tiene «el mejor equipo del mundo». La pega con las fanfarronadas es que, antes o después, pasan por caja, y las hipotecas van gravadas con intereses tan contundentes como los que abona Peligro, el presunto boxeador que frecuenta el gimnasio de Clint Eastwood en Million Dollar Baby (2004). Y es que siempre hay alguien a tu lado dispuesto a demostrarte, incluso a tortas, que no eres quien creías. Al final, el trompetista contaba la verdad, si bien sus compañeros no llegan a saberlo. Al final todos sabremos, en cambio, si Saiz expresaba más un deseo que una realidad. En el segundo caso, ya pasará a cobrar. Por si le sale cruz, que vaya rebuscando en sus bolsillos.