El pollo de aquí no tiene culpa

Desde que empezó lo de la gripe aviar, los mensajes de alerta y preocupación se han multiplicado, y aunque también ha habido palabras de tranquilidad, éstas parece que se oyen menos. En estas situaciones, los consumidores debemos tenerlo muy claro.

Y lo único cierto, hoy por hoy, es que ahora mismo todo lo que suene a ave en nuestro país no conlleva ningún riesgo. Lo han dicho nuestras autoridades, nacionales y autonómicas: podemos seguir comprando pollo, pavo y cualquier otra ave de las que encontramos en nuestras tiendas y mercados.

Y conviene decirlo, y recomendarlo, porque en este tipo de crisis, el sector productor suele ser el peor parado, la mayoría de las veces de forma gratuita, sin tener culpa de nada. La gente, a poco que oiga hablar del tema, deja de comprar «por si acaso» sin el menor fundamento para ello. Y creo de justicia hacerlo porque en Granada, precisamente, disfrutamos de uno de los sectores avícolas más potentes y desarrollados de España, una actividad de la que viven miles de familias.

Empresas como el grupo Arenas, que se ha ganado a pulso la confianza de los consumidores, con métodos de control en granjas y mataderos más exigentes que cualquier normativa. Y otras también con gran implantación, como Payán y Avigenil. La más joven lleva ya más de 30 años dando de comer a los granadinos. Payán, más de medio siglo. Y aún más Arenas. Han visto pasar muchas crisis alimentarias, internacionales y en España, y ahí siguen. Por eso hay que seguir comiendo pollo, el pollo de aquí, que no tiene culpa.