Nadal es de Nadal

Madrid ha vivido su semana de tenis con el interés propio de tan relevante acontecimiento deportivo y social.
 
Federer aparte, este año diez torneos ganados, con 77 victorias y sólo tres derrotas, Nadal es el mejor jugador del mundo, lo era con o sin victoria en Madrid y lo será haga lo que haga en la final del Másters de Shangai.
 
Podríamos decir: juega Nadal, se habla de tenis. Su presencia en España ha sido aprovechada por aquellos que disfrutan del deporte de la raqueta y por todos los que viven o se aprovechan del tenis.
 
Nadal ha marcado su posición en el tema capitán del equipo de Copa Davis, él juega porque cree que lo debe hacer y por su país, no por un presidente o un capitán. Han querido fotografiarlo junto a La Cibeles y lo han llevado al campo del Real Madrid, pretendiendo decir: «Este es de los nuestros».
 
Se equivocan, Nadal sólo es de Nadal, como corresponde a un deporte tan individual como el tenis, que, además, se juega casi siempre en el extranjero.
 
Nadal será cada vez más grande, por su trabajo y su esfuerzo, no porque cada vez haya más abrazafarolas dispuestos a rodear su hombro.