Hay semanas

Hay semanas que parecen haber atracado el almanaque a punta de pistola y, de repente, la tele se ve en blanco y negro y el calendario dice setenta y pocos y huele ‘tela’ a naftalina.

Mientras una panda de fascistas gritaban como gallinas desplumadas a un icono vivo de la transición, la Autónoma de Madrid nombraba honoris causa a Santiago Carrillo, las coincidencias esas que tejen los destinos hacían que se apagara la vida de Eduardo Haro Tecglen: un «periodista raro y republicano» que prestó su vista/oído a un país que aún insulta.

Bueno, pues cuando todo eso pasaba, mi mirada tropezó con la silueta de un individuo que exhibía sin pudor ni vergüenza la estética fantoche del neonazi. ¡En Córdoba! ¡Qué atraso! Señor/res skinheads de Córdoba, lean algún periódico de la semana pasada y aprendan algo de esos «niños republicanos», que enterraron los fusiles y alzaron los corazones en el setenta y muchos.

Señor/res skinheads de Córdoba, con su hacha de guerra hago yo hoy una candela para el perol de San Rafael y me quedo tan ancha.