El desastre

Yo no quiero el tranvía pero nadie me ha preguntado. Quitar más carriles de circulación me parece un error. Si quieren solucionar el problema de la movilidad urbana que construyan un metro. Pero para eso no hay arrestos, por lo visto. Ahora, padecemos la tortura de las obras en el centro de la ciudad, pero cuando estén esos carriles inhábiles ad aeternum será aún peor. Aquí hay cada día más coches. El transporte público es un desastre y me toca aparcar en doble fila y parada de autobús para dejar a mi hijo en el cole. Y encima, un policía vino el otro día y me dijo que «no pensaba en los demás». Yo me acordé de toda su familia, claro. 40 minutos para bajar de La Alberca a Murcia y me toca aparcar en doble fila porque van a construir un tranvía que yo no quiero… Que no sabemos quién lo quiere, a qué ciudadanos de la ciudad le han preguntado, con el consentimiento de quién lo están haciendo. Que yo sepa, los impuestos los pagamos nosotros, los que vivimos en la ciudad y en las cincuenta y pico pedanías de Murcia, no los señores que están construyendo el tranvía, que cortan carriles al tráfico y no se molestan ni en poner una triste señal.