¿Hay alguien ahí?

Aquí, donde no tenemos ni Mossos ni Miquelets y la izquierda española delegada es aburrida, torpe y lenta, el principal partido de la oposición sigue siendo la Guardia Civil, que viste como Fidel Castro, o la Policía Nacional, que acojona tanto a la derecha choricera como a veces al PSOE y a los bandidos crónicos. Porque, mira por donde, Garzón, enemigo de terroristas, narcos, genocidas y fanatismo islámico, acaba de pincharle los globos a la derecha tropical, al hacer la matanza a varias de sus principales empresas de mítines, eventos y publicidad turística, con torpedos mostaza en su red clientelar. Al margen del mutis antiperiodístico y vergonzoso de Canal 9, que no considera noticia a la gran mascletà que se avecina, es triste que al PSOE nativo siempre le arreglen las facturas en Madrid, porque aquí no tira. Ni con Alarte, ni con Pajín, ni con Alejandro Soler. Y mientras tanto, a EU ni se la espera, y el Bloc ni sabe ni contesta, ahora que ronda a la derecha. Lamentable.