Ayudas para la vivienda

Imagínense 26.000 jóvenes con pocos recursos y mucha ilusión. Con ganas de emanciparse. Y con la suficiente moral para dedicarse a los papeleos y líos burocráticos que requiere cualquier gestión ante la Administración. Bien, pues esos son al menos los que en poco más de dos meses han solicitado en Madrid una de la ayudas al alquiler de la Renta Básica de Emancipación. Pero el número de solicitantes, no por grande, no es lo que me sorprende. Lo que me deja en el sitio es la cantidad de solicitudes a las que se le ha dado el visto bueno: tan sólo 45. Es para pararse a pensar, para acordarse de alguno: del que se le ocurrió el invento, del que determinó cómo gestionarlo... O mejor pararse a pensar en otros, por ejemplo, en El Pocero de Fuenlabrada, ese promotor que construye viviendas en el sur a precio de coste. Más tipos como éste y menos planes de vivienda de nombre rimbombante. Mejor nos iría.