Todo a cambio de casi nada

Pagar es algo que casi siempre hacemos a regañadientes. Más aún si el cobrador es una administración: IRPF, IBI, IVTM... Siempre que tiene ocasión, el abogado malagueño Javier Checa dice en tertulias de radio y televisión local que si queremos más servicios, tendremos que pagar más impuestos. No le falta razón: la aritmética es así de cruel. Vivimos en una sociedad en la que todo se exige a cambio de casi nada, como si se financiara o hiciera por arte de magia.

El agua sube en Málaga por sexta vez en tres años, un dato que sacado de contexto sirve para atizar a Emasa y todo el Ayuntamiento; la Junta encarece las guarderías ligeramente por encima del IPC, y hay quienes se quejan airadamente; algunas vacunas no las cubre el SAS, y no lo entendemos, porque todo debería dispensarse a coste cero; nuestros móviles no tienen cobertura, pero que la antena esté lejos de casa; cada vez tiramos más basura, pero que la entierren en la otra punta; y malgastamos más energía, pero que la central nuclear se quede en Springfield.