Entre mitos y delirios

Tan inquietante como lúcida, La carretera (Mondadori, 27 euros) es una de esas novelas cuyo eco resuena en la memoria más allá del final. En su reciente premio Pulitzer, C. McCarthy coloca a un padre y a su hijo recorriendo una apocalíptica Norteamérica en la que los hombres se devoran. El protagonista se refugia en los viejos tiempos como antídoto para el presente, pero ¿fueron reales?

Con La letra escarlata (Debolsillo, 8,95 euros), N. Hawthorne alcanzó una de las cimas de la literatura del siglo XIX. En la ultrapuritana Nueva Inglaterra del siglo xvii, la independiente Hester es objeto del escarnio público por adúltera. Mientras tanto, su amante secreto, un reverendo devorado por la culpa, es digno de la estima general y un ser siniestro maquina contra ellos en la sombra. Regia.

En una noche de tormenta, los poetas Lord Byron, Polidori, Shelley y la esposa de éste se retaron a escribir una historia de terror antes del alba. Con 16 años, Mary Shelley gestó su Frankenstein o el moderno Prometeo (Alianza, 7,50 euros), con el que dio forma a una de sus pesadillas más recurrentes, la de un ser monstruoso creado por el hombre. Aunque se conozca la trama, merece una lectura. O dos.