Técnicas publicitarias

Lo ha vuelto a conseguir. Ha vuelto a innovar en televisión.

Cuando en las demás cadenas los presentadores han acogido la fórmula de «volvemos en un minuto» o incluso «volvemos en 25 segundos», nuestro querido y siempre poco alabado Fernando Sánchez Dragó dijo hace unos días en su Diario de la noche: «Dentro de seis minutos y doce segundos volvemos con ustedes».

Eso es valor. Eso es aplomo. Eso es pasarse las reglas televisivas por donde cuelgan las... ideas. Los anunciantes que pagarán para salir en ese bloque, con la pasta que cuestan los anuncios en la tele, tienen que estar dando palmas con las orejas.

Ya que estaba, podía haberlo dicho un poco más claro: «Acudan ustedes a la llamada de la naturaleza o vayan a la nevera a por algo para cebarse, porque en los próximos seis minutos lo único que vamos a poner es un montón de anuncios que no valen para nada; o sea, relleno que largamos para no hacer el programa del tirón, porque a nosotros también nos entran ganas de mear». Olé.