Feria del Libro

Encuentros con novelistas, firma de ejemplares y presentaciones varias. Es la Feria del libro. Aunque de libros, lo que se dice libros, se habla poco. O por lo menos no tanto como en Zimbabue. Asombroso que después de veintitantos años de un Gobierno asilvestrado que acabó con escuelas y bibliotecas, la gente siga teniendo esas ganas de aprender. De leer. Viven en aldeas que no son sino un montón de chozas de barro, sin electricidad, teléfono ni agua corriente, pero se acercan a ti para pedir libros.

Hemos construido una biblioteca, dicen. Una cabaña formada de estacas y cubierta de ramas con un par de baldas en su interior. Una mínima estantería con cuatro anaqueles debajo de un árbol. Y ahora necesitamos libros, ¿lo ve? Allí, en aquel rincón de barro, lejos de la gran ciudad, cuarenta esperados libros –en inglés– podrían transformar su vida. ¿Por qué no colaboramos? Entre los gastos suntuarios de todo el montaje, el 1% en libros no sería nada y sería mucho. Para ellos.