Camioneros chulescos

Cuando alguien está al volante de una máquina potente y, muchas veces, con exceso de carga, como un camión, puede optar por conducir de forma profesional: sabiendo cuándo puede adelantar, absteniéndose de hacerlo cuando hay densidad de tráfico, lluvia, etcétera. O, de una forma chulesca, que es la que una gran mayoría de mal llamados profesionales del volante adoptan: se pegan al maletero del coche que les precede, intentan adelantar a otros camiones que llevan la misma velocidad obstruyendo así el tráfico, obligando a maniobras peligrosas y a adquirir gran velocidad a los turismos que están alrededor.

Despliegan una larga sucesión de conductas chulescas como destellos constantes de luces, culebreos que sólo tienen por objeto mostrar que son el gallo de la carretera. Ante tanto accidente provocado por esas conductas chulescas, ¿cuándo se les tratará con más rigor? Si son profesionales del volante, deberían perder el doble de puntos por infracción que quienes, simplemente, conducimos. Y deberían ser denunciados por imprudencia profesional.