Fantásticas

Como Victoria Beckham, hace unos días, en un reportaje del británico The Guardian, tan sólo cinco semanas después del parto, luciendo unos vaqueros de adolescente, chupa de cuero, tacones, uñas impecables y hasta el último pelo colocado. Saludaba a los fotógrafos con la satisfacción, además, de haber batido un récord: a Liz Hurley le había llevado una semana más poder posar de nuevo luciendo ropa de baño tras el nacimiento de su hijo Damian. Claro, que irán a sus casas una tropa de estilistas, peluqueros y maquilladores, pero ¿de verdad que eso es lo que te pide el cuerpo en las primeras semanas de vida de tu hijo? Ahora que las microcámaras nos enseñan el milagro de lo que pasa dentro, las famosas se empeñan en demostrar por fuera lo contrario, que no ha pasado nada. ¿Qué se están haciendo a sí mismas estas mujeres, en esta carrera por aparecer exactamente igual que antes y en un tiempo récord? ¿Y qué nos están haciendo a todas, marcando una pauta tan imposible de seguir?