Miedo a volar

A una ya de por sí le da el canguelo cada vez que hay que subirse al avión y tiene que pedirle a una azafata un calmante e intenta autoconvencerse de que la valeriana superlight que le trae puede hacer algo y bloquear los pensamientos catastróficos y de películas de accidentes de aeronaves visionadas en los últimos cinco años. A todo esto, ahora me tocará añadirle los titulares que empapelan casi todos los diarios y las frases agoreras de las presentadoras de la televisión, sobre las pocas o nulas revisiones que pasó Air Madrid en su breve existencia. Y claro, luego hay que volar. Sobre todo ahora que el tiempo cada vez tiene mayor precio para nosotros, y que pagamos menos por ir desde Valencia a Dublín en avión que a Albacete en Cercanías. En estas fechas en las que todos queremos movernos o para estar con la familia o para huir de ella, siempre una espera que esto sea la excepción.

Por si acaso, ármense de paciencia en los aeropuertos o cambien de plan y hagan gran acopio de paciencia en casa de los suegros.