Coruña Nación

Menos mal, aseguran, que «estamos a tiempo» de atajar la ofensiva anticoruñesa. ¿Que hay que exigir más universidad?, pues se chilla.

¿Que nos adeudan la 3ª y 4ª Ronda juntas?, pues se reclaman. ¿Que tenemos que ponernos firmes para que Alvedro no descienda a aeropuerto de juguete?, tocamos a rebato y punto.

No obstante, en estos tiempos de zozobra, y a pesar del certero diagnóstico, el Observatorio debería apuntar más alto.

Si a lo anterior le añadimos un puñado de demandas financieras, un himno y un aquel de señas identitarias, ya apilamos material suficiente para redactar un Estatuto Coruñés.

De este modo, blindaríamos la ciudad contra quienes pretenden descenderla a segunda división. El preámbulo, por supuesto, comenzaría: «Heredera de la furia localista de María Pita, A Coruña se proclama nación».