Ovejas, pendones y bicis

El domingo pasado, 1.000 ovejas, además de cabras, burros, caballos y perros, marcharon por Madrid.

Este año, los bichos circularon con cierta temeridad por pasarelas sobre la M-30, aunque no se despeñó ni una. Es la decimotercera celebración y, desde la primera, las ovejas (y las personas) reclaman la conservación de las vías pecuarias, que suponen el 3% del territorio español.

Hoy, las vías pecuarias se encuentran en estado lamentable, valladas, edificadas irregularmente y muchas, abandonadas. Casualidades de la vida: el mismo día, 7.000 leoneses trajeron 60 pendones a Madrid (estandartes que miden hasta 13 metros y pesan 50 kilos) y había 350 ciclistas convocados por la Coordinadora en Defensa de la Bici con el lema Con bici sin CO2. Sin embargo, ovejas, pendones y bicis marcharon juntos, con muy buen humor.

Más de 200.000 personas vieron la espectacular manifestación con mucha alegría. Quizá las únicas personas que no lo festejaron tanto fueron los barrenderos que, siguiendo el cortejo con palas y cubos, recogían los excrementos de los animales.