Pinto, allende los mares

Que se disponga de una cantidad más o menos relevante para tal fin queda en la gestión de cada ayuntamiento. Pero que estos programas solidarios tengan que ser supervisados in situ por el propio alcalde es una cosa más que discutible. Y sobre todo si el viaje del susodicho dura mes y medio, como ha sido el caso del regidor de Pinto, el socialista Antonio Fernández. El propio dio ayer explicaciones de su periplo suramericano por Cuba, Argentina y Chile para tranquilizar a sus conciudadanos. Bueno, pues si yo fuera de Pinto me gustaría que mi alcalde me contara unas cuantas cosas más. Por ejemplo, por qué no envió a un técnico municipal para tal fin, que para eso están. O cuánto tiempo dedicó a planear este viaje restándolo de las tareas municipales más cercanas. Y lo más gracioso, ¿por qué una escuela inaugurada en Argentina lleva el singular nombre de Antonio Fernández? Megalómano el chico.