Nadie es imprescindible

El capitán de la selección española de fútbol asegura que «defender la camiseta de mi país es lo más bonito del mundo», y la verdad es que con verlo escuchando el himno nacional, con la mirada perdida en el cielo como si buscara nuevas galaxias, ya queda bien claro. Sí, en ese aspecto no tiene rival, sobre todo porque el atlético Salva no es un asiduo del combinado nacional, que si no ya verían qué dos. Eso sí, el debate de esta semana sin Liga sobre la titularidad de Raúl con España no me parece más que una sorprendente anécdota. Sí, Raúl es un referente, un tío carismático, un crack, pero con casi 28 años es un veterano que juega en Primera desde los 17 y acaba de salir de una lesión.

España tiene recambio para él y para el resto, porque nadie es imprescindible, y si no me creen, respóndanme a esta pregunta: con Raúl o sin él, salvo la Eurocopa 64, ¿qué hemos ganado?