Primero, la rendición

Zapatero ha cumplido el plazo dado por los terroristas y anuncia que formaliza unos contactos que existen, según ETA, desde hace cuatro años. Sin embargo, incumple cuatro de sus promesas: comparecer en el Congreso, convocar la Comisión de Secretos Oficiales, reunir el pacto antiterrorista y  hablar con Rajoy.

Cuesta creer al presidente. Muchos  esperábamos una declaración contundente en la que se anunciara que el Gobierno sólo se sentará con los terroristas para comprobar si están dispuestos a rendirse. No lo ha hecho. Ha aprobado el referéndum para la autodeterminación del País Vasco cediendo al chantaje de ETA. Para Zapatero, negociar es ceder. ¿Es precio político que Batasuna vuelva a los ayuntamientos y se financie con nuestros impuestos?, ¿que se reconozca la nación vasca?, ¿que Navarra sea anexionada en varias fases? o ¿que se otorgue la impunidad a los asesinos? Hable claro.