Convivencia en Hogueras

Y también se han acabado los cortes, los desvíos de autobuses, la música hasta el amanecer, los garajes inutilizados y todas las molestias que, parece ser, deben ser soportadas sin rechistar por el bien de nuestras fiestas. En estos días Alicante se convierte en una jungla y todo parece estar permitido.

O logramos que las fiestas no supongan una tortura para quien intenta disfrutarlas sin tener que renunciar a su vida diaria o los enfrentamientos entre vecinos y festeros serán inevitables.

Las protestas que reclamaban algo más de sentido común en la instalación de las barracas pueden multiplicarse si no buscamos soluciones que contenten a todos. Por el bien de Alicante, sus vecinos y sus Hogueras, debemos conseguir la convivencia entre todos y poner punto final a la dictadura de las barracas.

Sólo así lograremos unas verdaderas fiestas de las que todos nos sintamos orgullosos.