El liderazgo y las encuestas

Dos sonadas encuestas –una de Ipsos Eco para Málaga hoy, otra de Sigma Dos para Sur– le adjudican mayoría absoluta. La primera le deja con los concejales que obtuvo en 2003 (17, PP; 12, PSOE; 2, IU). La segunda amplía su hegemonía hasta 18 a costa de los socialistas. De la Torre está que se sale, ungido como líder pese a su sosez y ya emancipado de la absorbente sombra que proyectaba Celia Villalobos.

El alcalde ha descubierto, para su asombro, el gigante que lleva dentro. Apenas necesita a su partido. Sólo confía en sí mismo, conoce la ciudad a la perfección, ha vuelto a moderar su discurso y empieza a gustarse. Mientras, el PSOE ha dado Málaga por perdida. La dirección federal no incluye la ciudad en su gran listado de posibles reconquistas. Chaves ningunea a la casi segura candidata (Marisa Bustinduy), cuya oposición se mantiene errante. Su prematura capitulación hace fuerte al PP y le quita cierto mérito a De la Torre, tentado a bajar la guardia.