Las agendas de Roca

Corresponden a los años 1994 y 1995. Demuestran su personalidad obsesiva, extremadamente meticulosa, calculadora y perfeccionista. En las dos agendas escribió la misma frase de su puño y letra: «Cada hombre es distinto y diferente, por tanto si dos hombres están de acuerdo es que existe algún problema entre ellos». Lo apuntaba todo, desde sus visitas semanales al psiquiatra Lopez-Ibor hasta sus sociedades, testaferros, ingresos y pagos, contactos en Suiza o reuniones de trabajo.

En las agendas aparecen infinidad de llamadas a Julio Iglesias, encuentros con Encarna Sánchez y una larga lista de cuadros millonarios de Chillida, Picasso, Miró, Antonio López y otros pintores, que le ayudaban con la compra- venta de sus cuadros a blanquear su dinero negro. Como cuentan los vecinos de Marbella, Juan Antonio Roca es como la planta de Aloe Vera, cuanto más se le investiga más propiedades se le descubren.