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Sean Bean no ha visto el final de 'Juego de tronos' y esta es su reacción cuando se lo cuentan

El actor que daba vida a Ned Stark opina sobre el cuestionado desenlace de la serie: "Bien por ellos". 
Sean Bean como Ned Stark en 'Juego de tronos'
Sean Bean como Ned Stark en 'Juego de tronos'

Es imposible hablar de Juego de tronos sin hacer referencia a los asesinatos de sus personajes principales de las maneras más crueles y sangrientas. Esa facilidad para acabar con la vida de los protagonistas más queridos por el público, sacada de la saga literaria de George R. R. Martin, ha sido una de las características de la serie de HBO desde aquella impactante decapitación de Ned Stark en la lejana primera temporada.

Sean Bean, que también ha dado vida al villano de Goldeneye o a Boromir en El señor de los anillos, sabe bien lo que es morir en pantalla, pero la muerte de Ned Stark siempre será una de las más recordadas en la carrera del actor. Eso sí, no esperes que Bean haya seguido viendo Juego de tronos tras el impactante adiós de su personaje. 

En una entrevista para The Times, Bean se ha referido ahora al controvertido desenlace de la serie, confesando que no lo ha visto. "¿Qué paso?", le ha preguntado entonces al periodista, que ha dudado en contárselo por miedo a desvelar spoilers en caso de que el actor vea la ficción en algún momento. "Lo habré olvidado para entonces, adelante", ha insistido Bean. 

Entonces, el periodista ha relatado finalmente lo que sucedió en el final de la serie, detallándole cómo Bran Stark (Isaac Hempstead-Wright) se convertía en el rey de Poniente y Sansa Stark (Sophie Turner) era nombrada una digna Reina en el Norte. En ese momento, Bean ha comentado: "¿Así que Invernalia se mantiene separada? Oh, bien por ellos". 

El último episodio del fenómeno de HBO no contentó a todos los fans.  Sansa reinó en el Norte, Arya (Maisie Williams) ponía rumbo al oeste de Poniente y Jon Nieve (Kit Harington) completaba su viaje del héroe particular acabando con la vida de una Daenerys (Emilia Clarke) que promulgaba la libertad desde la tiranía. 

El final estuvo aquejado de los mismos síntomas que sus últimas entregas: tramas apresuradas, búsqueda de una espectacularidad mal entendida y la presión por dar a los seguidores lo que querían. Pese a todo, es innegable que Juego de tronos cambió la televisión y, tratándose de un éxito tan apabullante, no es de extrañar que ya haya varias precuelas en marcha: La casa del dragón ha arrancado su producción mientras que HBO ha confirmado 10.000 Ships, proyecto al que se acaba de incorporar la productora y guionista Amanda Segel.

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