Logo del sitio

La verdadera razón por la que Netflix está perdiendo suscriptores

El gigante del streaming cae por primera vez en usuarios y sus acciones se desploman. ¿No se podía saber?
Netflix está mandando correos electrónicos para avisar de su decisión a sus consumidores.
Netflix 
PixaHive
Netflix obtuvo un beneficio neto de 1.597 millones de dólares (1.480 millones de euros) en los tres primeros meses de 2022, lo que representa una caída del 6,4%.
Europa Press

La noticia ha sentado como un jarro de agua fría sobre los accionistas de Netflix: la compañía ha perdido 200.000 suscriptores durante el primer trimestre de 2022, lo que ha llevado a una caída del 28% en bolsa. No solo es la primera vez que sus cifras de abonados caen desde que la empresa se lanzó a la producción de contenido original, sino que sus previsiones para el segundo cuatrimestre del año son de una hemorragia mayor: estiman que perderán unos 2 millones de suscriptores en los próximos meses.

Las consecuencias de esta caída no se han hecho esperar y el cofundador de la compañía, Reed Hastings, ya ha abierto la puerta a un modelo de suscripción más barato que cualquiera de los actuales pero que incluya anuncios de publicidad entre los contenidos. Un sistema que plataformas como HBO Max o Hulu ya ofrecen en EE UU, con breves pausas publicitarias durante películas y series.

¿Puede ser suficiente para que Netflix remonte en el número de suscripciones? Al menos es la medida más inmediata (aunque tardará en estar disponible uno o dos años) que se está considerando, junto a la restricción en compartir cuentas que se empezó a probar en algunos mercados como Chile, Perú y Costa Rica. 

La compañía de Los Gatos estima que las cuentas compartidas les dejan sin millones de suscriptores, pero existe la posibilidad de que un recrudecimiento en la prohibición de una función que hasta ahora la propia empresa promocionaba haga caer el número de usuarios en vez de subirlo.

¿A qué se debe la caída de suscriptores?

Hay que recordar que, a pesar de la caída de este cuatrimestre (en el que la empresa ha obtenido 1.597 millones de dólares de beneficios netos) y la mucho mayor esperada para el siguiente, Netflix seguirá siendo la líder en el mercado del streaming con mucha diferencia respecto al disputado segundo puesto. Bajaría de 221,64 millones de usuarios a 219 millones; Disney+ tiene casi 130 millones.

No obstante, es la tendencia del mercado del streaming lo que más puede preocupar a Netflix a medio plazo. En la lucha por conseguir nuevos suscriptores, la N roja no solo se enfrenta a la encarnizada competencia de los grandes estudios que han ido lanzando sus plataformas (Disney, Warner con HBO Max, Paramount, etc.) o las grandes tecnológicas que también se apuntan a comer del pastel (Amazon Prime Video, Apple TV+), sino a un escenario que ya empezaron a temer hace pocos años.

Tráiler final de la cuarta temporada de 'Stranger Things'

La hemorragia de Netflix no duele tanto en suscripciones como en retiradas de contenido ajeno. Desde que el campo de batalla del streaming se convirtió en el frente principal de la industria del entretenimiento, los estudios han ido recuperando para sus propias plataformas algunos de los títulos que más impulsaban las cifras de Netflix: desde Friends y The Office a las películas y series de Marvel, bibliotecas enteras de contenido han ido desapareciendo de la plataforma.

Un escenario previsible que Netflix intenta contrarrestar con ingentes cantidades de contenido original, que muchas veces no logra rentabilizar de manera adecuada. Es un problema que tu imagen de marca acabe fluctuando a trituradora de series canceladas a la mínima para abaratar costes contractuales en vez de heraldo de nuevos títulos aunque en realidad produzcas más contenido nuevo del que desechas. 

Igual que el lanzamiento de golpe de todos los episodios de una serie (últimamente tamizado por la división de algunas temporadas en bloques, como La casa de papel, Stranger Things u Ozark), la estrategia de Netflix depende demasiado de los bombazos que pueden surgir de repente (Gambito de dama, El juego del calamar, Los Bridgerton) entre las toneladas de títulos que no atraen a espectadores nuevos ante la incertidumbre de su continuidad. 

En esta dicotomía, si algo no se convierte en un fenómeno masivo ya casi no merece la pena verlo porque mañana habrá otra cosa. Mientras tanto, los estudios con décadas de experiencia (y kilómetros de biblioteca) en el negocio de moldear las apetencias de ficción de la gente van recuperando poco a poco títulos blindados del pasado e incluso a los creadores de nuevo material que ya han gastado los cheques en blanco que Netflix les ofreció en su momento. Bolsillos sin fondo pueden encontrarse en otro lado.

¿Quieres estar a la última de todas las novedades de cine y series? Apúntate a nuestra newsletter.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento