Richard Donner: los mejores momentos de su filmografía

De sus trabajos para TV y 'La profecía' a las sagas 'Superman' y 'Arma Letal': una carrera llena de imágenes inolvidables.  
Christopher Reeve en 'Superman' (Richard Donner, 1978)
Christopher Reeve en 'Superman' (Richard Donner, 1978)
Cinemanía

La filmografía de Richard Donner no fue copiosa. El director, fallecido ayer a los 92 años, dio el salto a la gran pantalla con 46 'tacos' ya cumplidos, después de una larga carrera en televisión, y firmó 17 largos antes de retirarse en 2006. Sin embargo, sus mejores trabajos permiten aclamarle como un maestro del cine de género, tan cómodo en los blockbusters de acción como en el fantástico y la comedia. 

Siempre dispuesto a ofrecerle un buen espectáculo al público, que por algo pagaba la entrada, Donner sembraba sus trabajos con escenas inolvidables. Aquí está una selección (totalmente subjetiva) de nuestras favoritas.

'La dimensión desconocida' (serie, 1963-1964)

Como miembro de esa 'generación TV' que precedió al Nuevo Hollywood, Donner se hinchó a dirigir capítulos de teleseries antes de dar el salto al cine. De esta faceta de su producción, seguramente la obra más recordada es Pesadilla a 20.000 pies, uno de los seis capítulos que firmó el cineasta para la serie de terror más influyente de todos los tiempos. 

No apto para claustrofóbicos, ni para personas con vértigo, el capítulo nos presentaba a William Shatner (Star Trek) presenciando desde la ventanilla de un avión las maniobras de un simpático monstruito que quiere hacer caer el aparato. ¿Es real, o una alucinación? No lo sabemos, pero sí tenemos claro que la historia asusta lo suyo. 

'La profecía' (1976)

Menuda forma de estrenarse en el cine: entre coros satánicos de Jerry Goldsmith, con Gregory Peck haciendo una de sus raras incursiones en el cine de terror y con una historia que sigue proyectando su sombra (demoníaca) sobre cualquier filme de niños siniestros rodado desde entonces. 

Una cosa que el espectador de La profecía aprende desde muy temprano es que tocarle las narices al pequeño Damien sale carísimo. Y, para dejar eso patente, nada mejor que esta decapitación acristalada que sigue sorprendiendo por su truculencia todavía hoy. ¿Un trágico accidente? Claro, claro...

'Superman' (1978)

¿Quieres entender por qué los fans old school tienen tantos reparos hacia El hombre de acero? Pues mira esta escena del segundo largo de Donner y entenderás por qué un mismo personaje puede presentar dos versiones radicalmente distintas según el cineasta que lo lleve a la pantalla. 

Entre las interpretaciones de Christopher Reeve y Margot Kidder, la música de John Williams, los guiños a la mitología del personaje (¡esa cabina telefónica no apta como vestuario!) y unos efectos especiales pasmosos para su época, esta escena transmite como pocas la esencia de 'Supes' y su mundo en el papel. Como él mismo nos recuerda, el último kryptoniano es ante todo "un amigo". 

'Superman II' (1980)

El conflicto entre Donner (un cineasta al que nunca le faltó el ego) y los productores Alexander e Ilya Salkind hicieron que Superman II cambiase de director a mitad del rodaje, con su autor original reemplazado prácticamente a traición por Richard Lester. 

Sin embargo, Donner había llegado a rodar las escenas suficientes como para permitir una versión restaurada del mismo, que finalmente vio la luz pese a los problemas técnicos (y los gruñidos del propio director) en 2006. Gracias a esto, pudimos descubrir escenas como esta batalla en Metrópolis contra el inmarcesible general Zod de Terrence Stamp. 

'Lady Halcón' (1985)

Algunos detestan esta película por su tono de videoclip y esa banda sonora electrónica que no le pega ni con cola. Otros, en cambio, la consideran un sublime ejemplo de romanticismo ochentero, agraciado con la filmografía de Vittorio Storaro y un trío protagonista sublime: Rutger Hauer, Michelle Pfeiffer y Matthew Broderick, todos ellos en plena forma. 

Nosotros, faltaría más, nos situamos en el segundo bando. Y, por eso mismo, se nos sigue poniendo el corazón tierno con esta escena, en la que el caballero licántropo Hauer y su amada Pfeiffer comparten un breve (y frustrante) encuentro hasta que esa maldición tan puñetera les aleja una vez más. 

'Los Goonies' (1985)

El proyecto conjunto de Donner y Steven Spielberg fue tan imitado en su día, y después tan explotado por los heraldos de la nostalgia ochentera, que es fácil cogerle manía y olvidar sus méritos como película de aventuras. Unos méritos superlativos, en nuestra opinión. 

Tratándose de un filme tan 'de momentazos' como este, es difícil quedarse con una sola escena, pero nosotros tenemos debilidad por los agobios de la pobre Andy (Kerri Green) cuando tiene que recordar sus lecciones de solfeo para tocar ese órgano tan grimoso. Si tú estuvieras en su lugar, también darías notas falsas.

'Arma letal' (1987)

La 'buddy movie' por antonomasia de los 80 está llena de momentos memorables, incluyendo el "estoy demasiado viejo para esta mierda" de Danny Glover. Pero también es conveniente recordar que tenía un tono mucho más serio que sus sucesoras. 

Para demostrar esto, qué mejor que el momento donde Riggs (Mel Gibson) demuestra que no es solo un 'madero' especialmente brutal, sino una bestia autodestructiva capaz de poner en peligro vidas ajenas… y la suya propia. El actor y el personaje estaban hechos el uno para el otro, podríamos decir. 

'Los fantasmas atacan al jefe' (1988)

¿Qué pasa cuando juntas a dos personajes tan complicados (por decir algo) como Donner y Bill Murray en el mismo plató? Pues que obtienes un rodaje como el de esta película, durante la cual actor y director chocaron cornamentas como ciervos en berrea. 

Desdeñada por crítica y público en el año de su estreno, Los fantasmas atacan al jefe ha sido reivindicada como una de las revisiones más originales del Cuento de Navidad de Charles Dickens. A lo que ayudan escenas como esta, donde el fantasma de las navidades presentes (Carol Kane) le propina al protagonista una almibarada somanta de palos. La verdad duele, ya se sabe. 

'Arma letal II' (1988)

Tras la lobreguez de Arma letal, esta secuela fue el momento en el que la franquicia dio el giro hacia el slapstick con pistolas. Una transición dificililla (el guionista Shane Black no se la tomó nada bien) a la que ayudó el último actor al que te esperarías en un filme así: nada menos que Joe Pesci.

El trabajo de Pesci como Leo Getz, testigo protegido al que Riggs y Murthaugh (Glover) deben servir de escoltas, fue tan popular que le hizo reaparecer en las dos entregas siguientes. Viendo esta escena, en la que toma lecciones de vuelo sin motor en compañía de 'Mad Mel', es fácil entender por qué. 

'Maverick' (1994)

La última gran película de Richard Donner (lo sentimos: es lo que hay) fue también un guiño a sus orígenes televisivos, recuperando la serie protagonizada por James Garner sobre un tahúr astuto y sinvergüenza en el 'Far West'. 

El guion de William Goldman (La princesa prometida) le dio ocasiones sin fin a Garner, Mel Gibson y Jodie Foster para traicionarse y timarse entre ellos de múltiples maneras. Y, de esta colección de ases en la manga, nuestro favorito es el que monta Gibson con la tribu de su amigo Joseph (Graham Greene). Un ejemplo genial de los subtítulos como recurso cómico. 

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