"¡Me libraré de ella y nadie lo sabrá!": Mel Gibson vuelve a las andadas

El guionista de 'Instinto básico' Joe Eszterhas fue invitado por Gibson a colaborar en su nueva película, apodada "el 'Braveheart' judío". El resultado fue una dantesca experiencia que relata en una carta filtrada a la prensa. Por CINEMANÍA
"¡Me libraré de ella y nadie lo sabrá!": Mel Gibson vuelve a las andadas
"¡Me libraré de ella y nadie lo sabrá!": Mel Gibson vuelve a las andadas

A veces sentimos la tentación de defenderle, pero cada vez nos pone las cosas más difíciles. Estamos de acuerdo en que el alcoholismo del cual lucha por librarse es un problema muy serio, que su hermano adoptivo Martin (que es gay) le defiende a capa y espada, así como Jodie Foster, y que para colmo es un director y actor de mucho talento. Pero por mucho Apocalypto que valga, estar de parte de Mel Gibson hoy en día resulta casi imposible. Y ni siquiera nos vale el hecho de que The Maccabees, su último proyecto como director, haya sido tumbado por Warner Bros. Un filme basado en la historia de una familia judía que combatió contra los persas, y que podría haber acallado las acusaciones de antisemitismo que le persiguen.

Resulta que, para ayudarle con el libreto de The Maccabees (un proyecto apodado "el Braveheart judío") Gibson llamó a Joe Eszterhas, guionista y productor de trabajos tan dispares como Flashdance, Instinto básico, Showgirls y La caja de música. Tras el proceso, parece que Sterzhas acabó muy quemado. Muchísimo. Tanto, que una carta en la que reprochaba al cineasta los avatares de su compañía ha acabado filtrándose a la prensa, apareciendo en la web de cine The Wrap. Avisamos de que el texto puede producir verdadera vergüenza ajena, y que el uso de la segunda persona lo vuelve todavía más hiriente.

"He llegado a la conclusión de que el motivo por el que no rodarás The Maccabees es el más feo posible: odias a los judíos".

"Según iba pasando el tiempo, conforme pasábamos tiempo hablando y trabajando, me di cuenta de que había cometido un gran error asociándome contigo".

"Llamabas constantemente a los judíos "hebes" o "los horneados" ["oven-dodgers" en el original], o "judiítos". Cada vez que salía a relucir el nombre de alguien, soltabas aquello de "Ese es judío, ¿no?". Decías que la mayoría de los responsables de las productoras eran "hebes" que controlaban a sus jefes".

"Decías que el Holocausto era "un montón de mierda". Afirmabas que la Torá [ley religiosa judía] hacía referencia al sacrificio de niños y bebés cristianos. Cuando yo te respondía que estabas confundiendo la Torá con Los protocolos de los Sabios de Sión [famoso texto antisemita], repetías: "¡Está ahí! ¡Está ahí!".

"Decías que el Concilio Vaticano II, que despojó a la liturgia católica de sus plegarias antisemitas "destruyó a la Iglesia". (...) Decías que una "conspiración de izquierdistas y judíos" provocó la muerte del papa Juan Pablo I, a la cual tu padre, Hutton, añadió que un cardenal se había sentado sobre la cara del Pontífice para asfixiarle".

"Lo que realmente quiero hacer con esta película', dijiste, 'es convertir a los judíos al cristianismo".

"Estaba deseando trabajar con los asesores religiosos a los que contrataste. Pero, conforme iba pasando el tiempo, descubrí que dichos asesores eran sólo dos: un sacerdote católico al que te referías como 'Padre Jodienda', amigo tuyo y que te había asesorado durante La Pasión de Cristo, y con el que sólo pude hablar un día. El otro era un clérigo judío al que llamabas 'Rabino Niputaidea', que te había defendido tras el estreno de La Pasión... y con el que sólo hablé por teléfono 40 minutos".

¿Cómo os habéis quedado? Está claro que el pobre Eszterhas pasó las de Caín (nunca mejor traída la referencia bíblica) durante su período junto a Gibson. Pero al guionista todavía le quedaba lo peor: aguantar los delirios del actor y director sobre su ex mujer, Oksana Grigorieva. En los cuales, para hacerlo todo aún más estomagante, se veía a menudo atrapada Lucia, su hija de dos años.

"Seguías despotricando contra tu ex novia, Oksana, la madre de Luci, a la que te referías en términos tales que "esa zorra" y "esa puta asquerosa". Representaste frente a mí la escena en la que la golpeaste, añadiendo: 'Sólo la abofeteé un poquito".

"¡Quiero que esa zorra desaparezca!', gritabas. 'Muerta, muerta, muerta. ¡No compartiré a Luci con ella'. Y: '¡Voy a librarme de ella! ¡Nadie lo sabrá! ¡No pienso pasar así el resto de mi vida! ¡Está poniendo a Luci en mi contra! ¡Es malvada! ¡En el país de donde ella viene, adoran al diablo! ¡Voy a hacerla desaparecer!".

"Un día [en la casa de Gibson en Malibú], Nick [el hijo de Sterzhas] y tú os fuisteis a hacer surf. De camino a la orilla, paseando por las dunas, te volviste hacia él y le dijiste: 'Voy a follármela por el culo y a apuñalarla, y haré las dos cosas al mismo tiempo". [Más adelante, Sterzhas indica que el joven se asustó tanto que pasó el resto de su estancia durmiendo con un cuchillo bajo la almohada].

"Decías que te habías hecho amigo de dos agentes del FBI (o ex agentes), que te ayudarían a matar a tu ex".

"Lo más coherente que me dijiste fue: 'Sé que tengo mucha rabia dentro. Y no sé por qué. He intentado la terapia, pero nadie puede ayudarme". [Sterzhas también menciona otras ocasiones en las que Gibson le mandó notas de disculpa en el mismo tono].

"Lanzaste tu teléfono móvil contra la pared, y comenzaste a chillar: '¡Estoy viejo! ¡Estoy horrible! ¡Esa zorra está destruyéndome! ¡Se está llevando mi buen aspecto! ¡Está destruyendo mi vida".

"Tengo otra escena en mi cabeza. Estás sentado en silencio junto a Luci en el mostrador de tu cocina de Malibú. De repente ella te abofetea, bien fuerte. La miras fijamente, y dices: '¿Por qué has pegado a papá, Luci?'. Ella responde: 'Lo siento, papá'. Ninguno de los dos sonreís".

Sterzhas concluye su misiva aconsejando a Gibson que reciba tratamiento psiquiátrico urgente, y asegurándole que ha hecho todo lo posible para asegurar su confidencialidad. Esto último, como hemos visto, ha servido de más bien poco. Concluímos con un fragmento de la carta abierta enviada por el propio Gibson a la web de cotilleos TMZ, en la cual no sólo no desmiente los hechos, sino que adjudica su responsabilidad a la conducta del guionista.

"No voy a responder [a tu carta] línea por línea, pero aseguro que la mayoría de las cosas que cuentas sobre mí son puras invenciones. Creo que una persona de principios, como tú afirmas ser, nunca hubiese aceptado trabajar conmigo si yo fuese la persona a la que describes".

"Reconozco que, como la mayoría de las personas creativas, soy apasionado e intenso. Estaba muy frustrado porque, cuando llegaste a mi casa para quedarte a mis expensas y a las de Warner Bros., no habías escrito una sola línea de guión tras 15 meses de investigación, reuniones, discusiones y de que te abriese mi corazón. Reaccioné con más intensidad de la debida. Te envié rápidamente una disculpa por escrito, los términos de la cual ahora encuentras ofensivos. Déjame ahora disculparme ante tu familia de la forma más sincera".

"Contrariamente a tus afirmaciones, según las cuales quiero realizar The Maccabees para lavar mi mancillada reputación, te recuerdo que llevo trabajando 10 años en este proyecto, y que lo anuncié hace ocho. Tengo todas las ganas de trabajar en esta película: es sólo que ni Warner ni yo queremos hacerla sobre un guión como el tuyo".

"Creo que esta debería ser la última vez que nos pusiéramos en contacto".

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