Julia Garner: "Si Weinstein fuese el problema, ya estaría arreglado. Pero sigue habiendo abusadores"

Hablamos con la actriz de ‘Ozark’ sobre ‘The Assistant’ , película en la que interpreta a la asistente personal de un depredador sexual
Julia Garner
Julia Garner
©TERENCE CONNORS

Julia Garner (Nueva York, 1994) nos robó el corazón en Ozark con su acento de Misuri, sus camisas de leñador y sus instalaciones eléctricas homicidas. Sin embargo, la vida de la actriz, hija de una terapeuta y un pintor, está en las antípodas de la de Ruth. “Mis padres me han criado dándome una gran educación cultural. Crecí viendo películas del canal Turner Classics”, responde la actriz por teléfono cuando le preguntamos por su temprana cinefilia. 

Esa que le llevó a apuntarse a un taller de teatro siendo adolescente y a acudir a castings en la Universidad de Columbia. De uno de ellos salió con un papel en Martha Marcy May Marlene (2011), su primera película que la lanzaría al circuito indie (Electrick Children, Grandma) y no tan indie (Las ventajas de ser un marginado, El último exorcismo 2). Ozark y Jason Bateman le han cambiado la vida, convirtiéndola en una estrella mundial con dos premios Emmy en la mesilla de noche. 

Sin embargo, fue su personaje en The Americans lo que hizo que la directora Kitty Green se fijase en ella. En The Assistant, que se estrena el viernes 26 en Filmin, es Jane, la secretaria de un productor depredador sexual que, casi sin palabras, retrata esas culturas de trabajo permisivas con el abuso sexual que acabaron explotando en forma de Me Too. “Kitty tenía muy claro que quería hacer una película silenciosa porque el tema que trata habla a gritos. Mi mayor propósito fue que el público empatizase con Jane, que sintiese lo sola que está”.

Cuando el Me Too estalló en 2006, la directora de Casting JonBenet estaba preparando un documental sobre el consentimiento sexual en los campus universitarios, pero decidió abandonarlo motivada por la cobertura que los medios estaban haciendo de casos como el de Harvey Weinstein. 

“Todos los medios pusieron el foco en los hombres depredadores como si una vez condenados el problema estuviese resuelto –explicaba en una entrevista en NPR–. Como mujer directora creo que, más allá de estos hombres, el sistema es el problema, es lo que evita que las mujeres alcancemos posiciones de poder y habría que deconstruirlo y volver a construirlo”.

Para escribir The Assistant, Green entrevistó a unas 100 mujeres asistentes personales de empresarios, no solo de la industria del cine. “Todas compartían la misma experiencia: habían tenido que desarrollar muchas tareas con las que no se sentían cómodas”. A partir de estos trabajos, casi siempre asociados a las mujeres, Green armó una de las pocas narrativas sobre la cultura de trabajo que hemos visto en el cine reciente. 

Su protagonista, interpretada por Julia Garner, es la nueva secretaria de un productor. Durante su jornada laboral hace fotocopias de guiones que lee a escondidas, limpia las sobras de la cocina, apacigua por teléfono a la mujer de su jefe, juega con sus hijos cuando van a la oficina y compra la comida de sus compañeros hombres, empeñados en quehaceres más intelectuales. Además, sospecha que su jefe es un depredador sexual.

¿Qué tenía este proyecto que te resultó atractivo?

Para mí lo más importante de un proyecto es el guion. Lo que más me importa es que el guion esté bien escrito. No me importa que sea cine o televisión. Si el guion es bueno eso suele atraer a un buen director, a un buen reparto, a un buen montador.

¿Habías visto Casting JonBenet?

Sí. Era fan de ese documental antes incluso de conocer a Kitty. Lo vi en Netflix en cuanto lo pusieron. No sabía que iba a acabar trabajando con ella, es simplemente que me encanta el true crime. Me enteré de que Kitty Green iba a dirigir una película e insistí en que me pasasen el guion.

¿Fue difícil interpretar un personaje tan solitario, al que prácticamente nadie a su alrededor presta atención?

Sí. Sobre todo me sentí muy sola. El ambiente en el rodaje era maravilloso pero yo siempre me contagio de las emociones de mis personajes y Jane es una personaje que se siente muy solo. Sentirme así fue horrible. 

Es curioso que tengas tan pocos diálogos en The Assistant porque venías de hacer Ozark y tu personaje, Ruth, es prácticamente lo opuesto…

Sí. Esa es una de las cosas que me atrajeron del proyecto, participar en una película que casi es muda. Aunque te diré que es tan difícil como hacer un personaje que tiene muchos monólogos. Es duro de diferentes maneras. En The Assistant tenía que transmitir todo lo que estaba sintiendo el personaje a través de mi rostro, sin palabras. Y tenía que tener cuidado de no exagerar los gestos ni sobreactuar porque, al mismo tiempo, estaba contando un día normal y corriente en la vida de Jane, un día en el que hace cosas como fotocopiar documentos, etc. Era un equilibrio díficil. Me preocupaba que la gente se aburriese de mi cara [se ríe].

The Assistant
The Assistant
Filmin

Jane tiene un jefe que es un depredador sexual. Nunca lo vemos ni oímos su nombre pero es imposible no pensar en Harvey Weinstein. ¿Qué marca crees que ha dejado en Hollywood?

Siempre digo que no es una película sobre Weinstein. Pero si Harvey Weinstein fuese el problema el problema estaría arreglado. Él fue gran parte del problema pero el problema no se ha solucionado. Está por encima de él. El problema sigue estando ahí. Sigue habiendo personas que son abusadores y no deberían estar trabajando. Y no me refiero solo a abusadores sexuales, sino al abuso en general. Para mí, una de las escenas más potentes de The Assistant es cuando mi personaje se encuentra con una compañera de la productora en el ascensor y, al ver que estoy preocupada porque mi jefe se ha encerrado en su despacho con una chica joven, me dice: “No te preocupes, ella va a sacar más provecho a esto que él”. Para que este tipo de situaciones se den hace falta una ciudad entera.

Kitty Green te escogió después de verte en The Americans. ¿Cómo fue la experiencia de trabajar en esa serie?

Fue mi primera experiencia en la televisión. Tuve mucha suerte porque es una serie genial, está tan bien escrita. Trabajar con Matthew Rhys fue estupendo, y en general con el resto del equipo. Me siento muy orgullosa de haber formado parte de esa serie.

La primera persona a la que agradeciste tu Emmy por Ozark fue Jason Bateman. ¿Es tan especial en tu vida y tu carrera?

Muchísimo. Jason es una de las razones por las que tengo una carrera tan buena. ¡Él me contrató! Él y Chris Mundi, el showrunner, y Netflix. Me siento muy agradecida. Jason se ha convertido en alguien muy importante en mi vida. Mi vida es muy distinta a lo que era antes de Ozark.

¿De qué manera?

En todas. Me ha abierto la puerta a interpretar personajes muy interesantes. Y me ha permitido conocer a gente muy interesante. No me refiero solo a conocer actores. Eso está bien, pero también a los equipos de rodaje y a gente muy distinta en las diversas localizaciones en las que rodamos. Eso me sirve para nutrirme como actriz, conocerlos y observarlos.

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