¿Quién es el chico que toca los bongos en 'Oppenheimer'?

Fue uno de los miembros más jóvenes del Proyecto Manhattan, ganó el Nobel y Oscar Isaac es fan suyo. 
Jack Quaid como Richard Fenyman en 'Oppenheimer'.
Jack Quaid como Richard Fenyman en 'Oppenheimer'.
Cinemanía
Jack Quaid como Richard Fenyman en 'Oppenheimer'.

Como corresponde a una película sobre la creación de la bomba atómica, y dirigida por Christopher Nolan, además, Oppenheimer resulta muy seria. Solemne, incluso. En las desventuras de Cillian Murphy antes, durante y después del Proyecto Manhattan hay poco lugar para momentos de humor, lo que no excluye las sorpresas ocasionales.  

Y, entre dichas sorpresas, hay una que habrá llevado a más de un espectador a rascarse la cabeza. Porque, si hemos quedado en que el complejo secreto de Los Álamos (Nuevo México) era un lugar lleno de científicos consagrados a uno de los inventos más destructivos de la historia, ¿qué pinta allí un chico joven que no para de golpear unos bongos? 

Aunque parezca difícil de creer, la respuesta a esa pregunta resultará sencilla para gran parte del público estadounidense, y también para aquellos interesados en la historia de la ciencia: se trata de Richard Feynman (Jack Quaid, The Boys) uno de los miembros más jóvenes de la iniciativa y también uno de los físicos más ilustres del siglo XX. Este discípulo de J. Robert Oppenheimer (Cillian Murphy) alcanzó honores vetados a su mentor, incluyendo el codiciado Nobel.  

El científico Richard Feynman.
El científico Richard Feynman.
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'Oppenheimer': ¿Quién fue Richard Feynman?

Nacido en Nueva York (Queens, para ser exactos) en 1918, Richard Feynman reveló desde muy temprana edad su extraordinario talento, aprendiendo a arreglar radios de forma autodidacta y midiéndose en competiciones para universitarios cuando aún estaba en el instituto. Debido a sus raíces judías, no pudo matricularse en la Universidad de Columbia, pero esa discriminación quedó en nada cuando el Instituto de Tecnología de Massachussets (MIT) le acogió con los brazos abiertos.  

En 1939, Feynman era ya conocido como uno de los científicos más prometedores de EE UU: lo demostró alcanzando la máxima puntuación en el examen de ingreso de la Universidad de Princeton para alumnos de Física, algo que nadie había conseguido hasta entonces. Fue entonces cuando, desafiando las normas de la institución, se casó con Arline Greenbaum, su novia de toda la vida, que padecía una grave tuberculosis. 

Para convencer a su joven colega de que se sumase al Proyecto Manhattan, de hecho, Oppenheimer tuvo que conseguir plaza para Arline en el hospital de Albuquerque. La pareja se trasladó a Nuevo México en 1943, y ella moriría en ese centro hospitalario el 16 de junio de 1945, justo un mes antes de la detonación de la primera bomba atómica. 

Durante sus años como subordinado de Oppenheimer, Richard Feynman dio pruebas de un enorme talento, y también de otros rasgos que acabarían haciéndose famosos: el sentido del humor tirando a incordiante, una cabezonería que le llevaba a debatir incluso con el venerado Niels Bohr (Kenneth Branagh) y hobbies que iban más allá de su amor por los instrumentos de percusión. Sin ir más lejos, y para desesperación de sus superiores, era un experto en forzar cajas fuertes. 

No consta, sin embargo, que en la fiesta para celebrar el éxito de la prueba Trinity Feynman agarrase la épica cogorza que representa Oppenheimer. Lo que sí sabemos es que fue por entonces cuando el FBI empezó a sospechar de él como posible espía soviético: aunque votaba Republicano y se consideraba de derechas, su temperamento imprevisible hacía desconfiar a los federales. 

Tras la guerra, Richard Feynman enseñó en la Universidad de Cornell, lugar donde desarrolló algunos de sus  hallazgos más conocidos, como los diagramas de Feynman (representaciones gráficas del comportamiento de las partículas subatómicas). Cuando migró al Instituto de Tecnología de California (CalTech), su carácter se volvió aún más excéntrico. 

La actividad sexual de Feynman rozaba lo compulsivo para desesperación de su segunda esposa, Mary Louise Bell, quien llegó a denunciarle como posible espía en una carta a J. Edgar Hoover. Asimismo, el físico experimentaba con drogas (marihuana y ketamina) y desafiaba al establishment académico impartiendo lecciones que apostaban más por despertar la curiosidad de sus alumnos que por hacerles memorizar fórmulas.

En 1965, Feynman recibió el premio Nobel de Física junto a sus colegas Julian Schwinger y Shin'ichiro Tokonaga. El galardón, junto con su falta de pelos en la lengua y su vocación de divulgador, le convirtió en una figura muy conocida por el público estadounidense. En 1980, él mismo  ratificó esa fama titulando el primer volumen de sus memorias ¿Está usted de broma, señor Feynman?. 

El último acto público de Richard Feynman estuvo relacionado con un hecho sumamente trágico: en 1986, fue miembro de la comisión Rogers, encargada de investigar las causas del accidente que acabó con el transbordador espacial Challenger, causando la muerte de toda su tripulación. En su segundo libro autobiográfico, ¿Qué te importa lo que piensen los demás?, narró los pormenores de un trabajo que le hizo montar en cólera hacia los descuidos y la imprevisión de la NASA.

Feynman murió el 15 de febrero de 1988, víctima de un cáncer. Ese mismo día, recibió la autorización del gobierno soviético para viajar la república de Tuva, una región del Asia Central que siempre había querido visitar. Según su familia, sus últimas palabras fueron: "No soportaría morirme dos veces: es aburridísimo". 

'Oppenheimer': ¿hemos visto a Richard Feynman en otras películas?

La personalidad de Richard Feynman ha llamado la atención de escritores y dramaturgos, así como de la industria de Hollywood. En 1996, Matthew Broderick le prestó su rostro en Infinity, un biopic centrado en su relación con Arline Greenbaum (Patricia Arquette). El telefilme británico The Challenger (2013), centrado en la comisión Rogers, le dio los rasgos de William Hurt.

Por otra parte, el científico tiene fans ilustres tanto en la realidad como en la ficción. Entre los primeros destaca Oscar Isaac, que protagonizó una lectura pública de su última carta póstuma a Arline en 2016. Entre los segundos, Sheldon Cooper (Jim Parsons en The Big Bang Theory), quien trató de emularle sin mucha fortuna en su faceta de percusionista...

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Yago García
Redactor 'Cinemanía'

Estudió Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Sus textos se publican en la revista Cinemanía desde 2005. Ha sido miembro fundador de Canino, web dedicada a la cultura popular, y redactor en el diario ADN, además de colaborador en medios como Mondo Sonoro, Neo2 y On Madrid-El País.

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