Ben Affleck, acusado de censurar sus entrevistas

Un reportero afirma que el cineasta y su equipo coartaron el trabajo de la prensa durante la promoción de 'El contable' en Los Ángeles
Ben Affleck, acusado de censurar sus entrevistas
Ben Affleck, acusado de censurar sus entrevistas

Cuando pensamos en Ben Affleck, ¿qué nos viene a la mente? Pues un montón de cosas: el amiguísimo de Matt Damon, un guionista de mérito y con Oscar, un director con aspiraciones al OscarBatman... y, si le hacemos caso al periodista Sam Rubin, un enemigo de la libertad de prensa cuyo séquito censura preguntas en las ruedas de prensa y manipula las entrevistas grabadas en vídeo para eliminar los temas espinosos.

Reportero de KTLA, una emisora de noticias de Los Ángeles vinculada a The CW, Rubin ha denunciado que Affleck el comportamiento de Affleck durante una reciente rueda de prensa para promocionar El contable ha sido "chocante y poco profesional", y delator de "un desprecio total, no sólo hacia la prensa, sino también hacia el espectador". Según recoge The Hollywood Reporter, los agentes de relaciones públicas del actor y director interrumpieron a varios periodistas cuando estos formulaban sus preguntas, exigiéndoles que se atuvieran a hablar sólo de la película.

"Pero, esperad, todavía hay algo peor", comenta Sam Rubin, para afirmar acto seguido que "la gente del estudio" manipuló una entrevista grabada en vídeo, para eliminar una referencia del propio Affleck al uso de drogas. "Suprimieron una frase que [Affleck] había pronunciado libre y voluntariamente, cortándola de la entrevista que había hecho otra persona, porque pensaban que, si la dejaban tal cual, la gente no entendería el sentido del humor de Ben y él quedaría mal". Para explicar esto último, hay que apuntar que, durante los junkets (jornadas para la prensa), es habitual que los estudios pongan su propio equipo de vídeo, proporcionándole después la grabación al periodista.

¿Son justas las quejas de Sam Rubin? Antes de dar una respuesta, habría que pensárselo mucho: por una parte, el reportero tiene razón en lamentar que el equipo de Affleck se tome la libertad de coartar el trabajo de los periodistas. Pero, por otra parte, también podría decirse que está reclamando su libertad para ejercer el amarillismo. De todos modos, Rubin tiene clara cuál hubiera sido su actitud de haber sabido que iba a encontrarse con esas restricciones: "Nunca habría ido a tu sesión de prensa, y nunca me habría implicado en la promoción de una película que intenta censurar el trabajo de los periodistas".

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