Achero Mañas: "Hay que democratizar la SGAE"

El director de 'El Bola' fue uno de los socios de la entidad que pidieron la dimisión de 'Teddy' Bautista. Hablamos con él sobre la presunta trama de malversación, y sobre el perjuicio a la imagen del cine español que puede traer este caso. Por YAGO GARCÍA
Achero Mañas: "Hay que democratizar la SGAE"
Achero Mañas: "Hay que democratizar la SGAE"

"En la SGAE aún queda mucho por hacer", afirma Achero Mañas. Y no es la primera vez que lo dice: el actor y director (Todo lo que tú quieras, El bola) es una de las voces del cine español que exigen responsabilidades sobre la trama de malversación de fondos en la que, presuntamente, estarían implicados el ex presidente de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) y su hombre de confianza José Luis Rodríguez Neri.

Mañas se halló entre los firmantes del manifiesto en el que 100 socios de la SGAE (Pedro Almodóvar y Fernando Colomo, entre otros) exigían la "refundación" de la entidad, y publicó recientemente una carta abierta exigiendo la dimisión del mandatario. Ahora que Bautista acaba de abandonar su cargo, el cineasta ha accedido a hablar con CINEMANÍA sobre el estado actual de la entidad, y sobre las consecuencias que puede tener esta crisis para el cine español.

Durante sus años como socio de la SGAE, Achero Mañas afirma no haber detectado irregularidades de gran calado en el funcionamiento de dicha sociedad. "Otras personas, como [José Miguel Fernández] Sastrón, han pedido aclaraciones sobre la gestión de Bautista", nos dice, refiriéndose al principal rival de 'Teddy' por la presidencia de la entidad. "Por mi parte, yo he pedido transparencia sobre la gestión de los derechos devengados en el mercado europeo: sólo me llegan los correspondientes a las emisiones de TV, pero no los de cine, y eso que películas como El bola han tenido repercusión fuera de España". Mañas puntualiza que se refiere a una posible incompetencia administrativa, "no a que alguien se haya gastado ese dinero, o a que se lo haya apropiado".

Aún así, sus reservas sobre la labor de la SGAE van más allá, refiriéndose a la red de teatros ARTeria, dependiente de la Fundación Autor (cuyo mayor accionista es la SGAE) y que habría gastado una media de 10 millones de euros anuales en subcontratas. "El dinero de los derechos de autor, la parte pequeñísima que nos corresponde, debe ser empleado para repartirlo entre los autores", afirma Achero Mañas. "Y, si quieres invertirlo, úsalo para apoyar la diversidad, las iniciativas pequeñas, y no para una operación megalómana de compra de teatros a los que sólo acuden peces gordos", remacha.

Por otra parte, Mañas ha señalado que el presente estado de cosas puede "empeorar irremisiblemente" la imagen pública de la SGAE. ¿No considera que la actitud de Bautista, y medidas impopulares como el llamado 'canon digital' han dañado ya gravemente esa imagen? Declarándose "totalmente en contra del canon", Mañas afirma estar a favor de un cambio de actitud en la entidad. "La SGAE no puede tener una actitud de 'ordeno y mando", señala. Y prosigue: "El derecho de autor es inalienable, pero la SGAE está obligada por ley a reinvertir en cultura, y eso debe llevarnos a un diálogo con la sociedad, a mostrar nuestro agradecimiento a quienes consumen nuestro trabajo". Así las cosas, afirma Mañas, la SGAE ha cometido dos grandes pecados de cara al público: "No se han explicado bien nuestros motivos, y no se ha invertido bien el dinero recaudado". Un dinero que además, nos recuerda, "no ha llegado siempre a donde tenía que llegar".

No olvidemos, por otra parte, que muchos señalados partidarios de 'Teddy' Bautista dentro de la SGAE son cineastas. Cuando se le pregunta al respecto, Mañas recuerda los nombres de José Luis Cuerda e Imanol Uribe. El segundo de los cuales figura, no lo olvidemos, en la junta que rige provisionalmente la SGAE tras la dimisión de Bautista. ¿Puede perjudicarar su cercanía al presunto corrupto a la imagen del cine español? Según nos indica, "no tiene por qué, pero hay muchos cineastas que deberían posicionarse". Más adelante, tras hacerse pública la dimisión, añadirá: "Algunas personas deberían entender que [la dimisión de Bautista] es un paso adelante".

"Hay gente que ha querido dimitir [de la junta directiva de la SGAE], pero no lo ha hecho", prosigue Mañas, para después señalar la actitud de Cuerda y Uribe como "muy desacertada". "Estos señores están consintiendo, dentro de una entidad de gestión, cosas que no tolerarían en un partido político", insiste el director y actor. Y explica: "Cuando se da un caso de corrupción en un partido, esa corrupción daña a toda la sociedad, ya que se defrauda con dinero público. Pues bien, la SGAE es una sociedad, y una corruptela en su seno nos perjudica a todos los autores".

Así mismo, en su carta abierta, Mañas definía el nicho de poder creado por Bautista en la SGAE como "la poltrona". Pero una entidad que opera como un monopolio de facto, dotada de múltiples atribuciones y manejando grandes sumas de dinero, ¿no es en sí misma una poltrona en potencia? "Ya se ha intentado diversificar el cobro de derechos en España", responde, "pero la SGAE es una organización antigua, con una gran infraestructura, y otras entidades de gestión tienen que recurrir a ella para tener alcance en otros países, por ejemplo".

El talón de Aquiles de la Sociedad de Autores, señala Achero Mañas, es su funcionamiento interno: "Hay que democratizar la SGAE", afirma, para después señalarnos un vicio del actual sistema. Porque un mecanismo de votación "en el que yo tengo 19 votos, y otro señor tiene 25" no puede llamarse democrático: en la entidad, el número de votos depende del dinero recaudado. Mañas no cree que todos los cerca de 100.000 socios que componen la SGAE deban tener derecho a votar en sus elecciones ("Si funcionáramos así, entonces podrías votar sólo con haber salido cantando una canción en la radio"), pero sí que debe ampliarse los criterios que permiten votar. "Y cuando se haya ampliado esa masa de votantes, se debe emplear siempre el principio de 'una persona, un voto", remacha.

Las investigaciones sobre la presunta malversación en la SGAE prosiguen, y aunque Bautista ha dimitido Mañas sigue teniendo muchas reservas sobre el porvenir de la entidad, regida ahora por una junta a la que califica de "ilegal". "Esta junta carece de legitimidad", afirma, recordando que la validez de las últimas elecciones de la sociedad de autores ha sido cuestionada por el juez Pablo Ruz, de la Audiencia Nacional e instructor del caso. Según Achero Mañas, "las dos candidaturas tendrían que reunirse, después llegar a un consenso con los candidatos independientes y, por último, reunir a todos los socios en asamblea general" para crear un consenso. Respecto al "contrato blindado" que obligaría a la entidad a pagar una jugosa indemnización a Bautista en caso de cese, Mañas opta por la cautela. "Yo no sé si ese contrato existe o no", puntualiza. "De ser así, sería un problema jurídico, y no habría nada que hacer: lo firmado, firmado está".

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