¿'A través de mi ventana' es una relación de amor tóxica? Clara Galle y Julio Peña discrepan

Brujas acosadoras, dioses griegos y claves del wifi: los actores se enamoran en la adaptación del superventas de Ariana Godoy.
A través de mi ventana
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Cinemanía

Ella es Clara Galle y tiene la mejor biografía en Instagram: “Me llamo Clara, pero no necesito ninguna yema para molar un huevo”. Él se llama Julio Peña, ex-chico Disney al que has podido ver en Acacias 38. Puede que ahora mismo no te suenen, pero eso está a punto de cambiar. 

Ellos protagonizan A través de mi ventana, adaptación del bestseller de la venezolana Ariana Godoy, un fenómeno Young Adult salido de Wattpad que muchos ya han rebautizado como la Tres metros sobre el cielo o la After de Netflix. 

Raquel (Galle) lleva toda su vida loca por Ares (Peña), su misterioso vecino. La protagonista lo observa desde la distancia y quiere conseguir que se enamore de ella, aunque sin perderse a sí misma por el camino. Hablamos con los actores que les dan vida sobre sus miedos a la hora de aceptar el proyecto dirigido por Marçal Forés y las relaciones tóxicas en la ficción juvenil.

Ya está disponible el trailer de 'A través de mi ventana' por Netflix, la adaptación del superventas juvenil de Ariana Godoy.

¿Cómo os embarcasteis en este proyecto?

Clara Galle: El proceso de casting fue muy intenso. Había noches en las que no dormía. Primero mandas una self-tape, te grabas a ti misma, y luego, si les gustas, te llaman para que vayas en persona. Alejandro [Gil], que es el director de casting, me dijo que había visto mi self-tape y no me había seleccionado [ríe]. Pero cuando ya estaban a punto de cerrar las audiciones finales, no habían encontrado a Raquel y decidieron probar conmigo. En poco más de una semana me había cogido. Fue todo muy intenso, muy rápido. No sabíamos qué película era porque cambiaron el título del libro y los nombres de los personajes. No sabíamos de qué iba la historia hasta las pruebas finales.

Julio Peña: Para mí, todo este proceso inicial fue una locura, estaba a mil cosas. Me pilló justo en Acacias 38. No sabíamos si la telenovela iba a continuar, estábamos en proceso de ver cómo podía salir yo de la serie a tiempo para grabar la película. Me acuerdo que hice un primer casting con el monólogo de Ares y les gusté un montón, pero hubo que esperar hasta las últimas pruebas de química para que nos dieran el guion y ahí comprobamos que la cosa era bastante seria. También tuve que decidir si hacía o no este proyecto por el tono.

¿Qué era lo que más temías del tono?

J. P.: La cantidad de escenas de sexo que hay [ríe]. Hay un montón de secuencias calentitas y, claro, yo vengo de hacer un proyecto en Disney Channel [la ficción argentina BIA] y después una telenovela de TVE en la que las relaciones románticas eran bastante edulcoradas. Imagínate, Disney y una relación de amor de época. Tenía que decidir si me metía en esta locura y al final Acacias 38 acabó, hablé con Marçal, encajó todo y la hice.

Convertirse en Clara y Ares

Netflix causó un gran revuelo al anunciar el proyecto y vuestros fichajes. ¿Cómo lo vivisteis?

J. P.: Fue muy loco, la verdad. Además, era el cumpleaños de Clara. Estábamos comiendo en un restaurante, colgamos la foto de Netflix a la vez y dijimos: “Vale, no miramos los móviles. A ver qué pasa”.

C. G.: Sí, fue en mitad del rodaje. Recuerdo que estábamos esperando a ver cuándo subía Netflix la foto. Cuando lo hizo, pegué un grito que me escuchó todo el restaurante. La compartimos y quisimos disfrutar de la comida. Luego, de repente, ya teníamos 200 mil seguidores, fue algo muy fuerte.

J. P.: Claro, es maravilloso enterarte de que el proyecto que estás haciendo con cariño y con ganas ya cuenta con una base tan grande de gente que espera nuestro trabajo con los brazos abiertos. Para mí, esos primeros días que nos empezó a seguir mogollón de gente fueron una locura. Obviamente, estaban los que decían que no nos parecíamos a los personajes del libro y también los que opinaban: “Bueno, vamos a darles la oportunidad”. Pero fue muy bonito y la fanbase sigue siendo brutal, no para de crecer.

C. G.: Muchos nos preguntan si estamos agobiados. Nosotros ante todo estamos muy agradecidos porque hay tanta gente alerta. Estamos muy contentos y tranquilos con cómo se ha hecho todo y cómo ha quedado la peli, pero además hay un montón de fans que seguro que la ven porque ya nos apoyan. Podemos sentirnos “aliviados” de que la peli, guste o no, se va a ver.

Entrevista a Julio Peña y Clara Galle, los protagonistas de 'A través de mi Ventana'

Habladme de Raquel y Ares, vuestros personajes.

J. P.: Lo que más me atrajo de Ares es su relación familiar y cómo eso le afecta. Es la razón por la que él hace lo que hace, explica la manera en la que lleva sus relaciones y cómo empieza a tratar a Raquel al principio. Un personaje que tiene unos padres que realmente no se quieren, que duermen en habitaciones separadas, que están juntos por dinero... Me parecía muy curioso encarnar a alguien que crece viendo el amor de esa manera, como algo a lo que no te atas, que es un pasatiempo. No se puede llamar amor a lo que enseñan a Ares. Fue muy interesante el poder construir un personaje desde ese lado.

C. G.: Lo que destaco siempre de Raquel es que está en pleno proceso de saber quién es. Puedes enamorarte, pero no tienes que ir detrás de una persona todo el rato para sentirte bien, y ella lo sabe. De hecho, no pasa ni por el intento de ir detrás de nadie, va consiguiendo las cosas con su dignidad. Todas las lectoras dicen que Raquel pierde mucho la dignidad, pero yo no lo creo. Tiene mucha dignidad, lo que no tiene es orgullo. No tiene orgullo y se deja llevar por esa inocencia de seguir sus sentimientos, pero siempre con la dignidad bien puesta.

'A través de mi ventana' y el amor tóxico

El amor juvenil siempre atrapa, ¿pero qué tiene de especial la relación entre estos personajes para atraer a tantos lectores?

C. G.: Lo especial es que no es especial. Es una relación normal; no es una relación que se haya idealizado o en la que todo es fácil, pero tampoco sigue esta tendencia de hacer toda la relación tóxica y romantizar esa toxicidad. Atrae porque es de verdad: empieza con la obsesión de una chica que ha idealizado a un chico, pero ella misma se da cuenta de que no es como lo tiene en su mente. Poco a poco se van enamorando y al final tienen una relación sana en la que cada uno tiene su vida y aprende a amar. La gente se identifica porque es lo que pasa o lo que debería pasar en una relación en mayúsculas.

J. P.: Hay algo muy de morbo en la relación de Ares y Raquel. A ver, las cosas claras, empieza siendo una relación muy picantona, con Raquel espiando, Ares y su componente misterioso. Pero no basta solo con el morbo; luego esa relación avanza hacia un amor muy bonito y eso también engancha a los seguidores. Hemos hablado mucho de que parece una relación tóxica y al principio sí que es una relación tóxica.

C. G.: Discrepo [ríe].

J. P.: ¿Te tengo que recordar alguna escena de la película?

C. G.: No es una relación tóxica. Empieza desde una idealización de Raquel y desde un no saber amar de Ares, pero no llega a ser tóxica porque ninguno de los dos deja que eso continue. Al revés, ellos ven lo que está pasando y lo van resolviendo como pueden, pero no entran en un bucle de toxicidad.

J. P.: No, pero al principio sí que es una relación mala.

C. G.: En la novela se puede ver más el lado tóxico de Ares. En la película, el personaje es más humano.

Curiosamente, se la compara con Tres metros sobre el cielo o After, criticadas por romantizar relaciones tóxicas.

J. P.: Yo creo que en ese sentido nos alejamos de las otras películas. Como dice Clara, el amor entre Raquel y Ares a lo mejor empiezan como una relación no tan sana, pero nos gusta porque no se limita a eso y Raquel, al final, aunque sufre, se pone firme. No es que Ares sea el malote y Raquel esté enamorada de él por eso y punto, va un poco más allá. A lo mejor empieza con una idealización, pero al final hay algo muy bonito.

C. G.: He de confesar que a mí me encantan esas pelis que mencionas, la verdad, pero en nuestro caso la toxicidad no es la protagonista de la historia de amor. En A través de mi ventana se muestra por qué Ares se comporta así, qué hay en su contexto familiar para que se comporte así. Y vemos cómo Raquel decide: “Aquí estoy yo, yo voy primera. Estoy enamorada de ti, pero tenemos que amarnos primero a nosotros”. Ese es un mensaje muy importante. Ahora en la sociedad se habla más de todo esto, afortunadamente se ha normalizado este pensamiento, y por eso una película como la nuestra, sobre el amor adolescente, puede también mostrar un amor adulto sano.

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